Desde Clairefontaine, el centro de entrenamiento de los Bleus, el seleccionador de Francia, Didier Deschamps hizo un hueco en su agenda para participar en la sección ¡Deschamps te responde! de la Fifa.
Allí reveló entre otras cosas su ansiedad porque llegue el momento de su debut en Brasil 2014. Los bleus se miden mañana, domingo, a la 1:00 de la tarde a Paraguay en amistoso.
-¿Qué es lo mejor de ser el seleccionador de Francia?
Mi pasión es el fútbol y ya no puedo ser jugador, así que… Cuando decidí convertirme en entrenador de clubes, como para cualquier entrenador, estaba la posibilidad de llegar a ser algún día seleccionador. Tengo un pasado como jugador que está muy vinculado a los colores azul, blanco y rojo. Para mí es un orgullo y un privilegio ocupar este puesto hoy. Resulta placentero estar en el campo con los jugadores para realizar los entrenamientos.
-¿Qué siente a dos semanas escasas de su primer Mundial como seleccionador?
Placer, excitación, adrenalina… Todavía está lejos, pero llegará enseguida. Actualmente es un periodo muy agradable, porque todo el mundo está dispuesto a trabajar bien y a prepararse bien. Después, al llegar la competición, los hay que jugarán poco, o tal vez nada, por lo que resulta menos agradable para todo el mundo. ¡Pero ya tenemos ganas de estar en Brasil! Eso sí, vivir todo esto como seleccionador no tiene nada que ver con lo que viví anteriormente. El oficio más bonito del mundo sigue siendo el de jugador, y con diferencia (risas).
-Si pudiera elegir a cualquier ex futbolista para hacerlo jugar en su equipo, ¿a quién elegiría, y por qué?
A nadie, porque hay que vivir en el presente. Los jugadores que están ahí los he elegido yo, por lo que confío en ellos. Los hay que estuvieron antes, y otros vendrán después. Pero yo estoy muy contento con los que están ahí y van a representar a Francia.
- ¿Cuánto pesa el trofeo de la Copa Mundial?
¡Es bastante pesado! No lo parece, pero… independientemente del peso, es lo que representa y lo que simboliza cuando eres futbolista de alto nivel. No se puede ganar nada más bonito que un Mundial. Cuando era más joven, [el trofeo] lo veía por la tele, y en el 98 lo tuve en mis manos. No hay nada más grande ni más fuerte que eso… Además, era un Francia-Brasil, y en Francia levanté la Copa porque era el capitán; fue un momento privilegiado. Soy el primero y lo seguiré siendo, pero no el último, espero…
-Tras el bajón de forma de Franck Ribéry, ¿lo ve realizando un gran Mundial?
Está bien, y está muy motivado, como todos los jugadores, los que están muy expuestos pueden tener periodos en los que estén menos bien. Franck, al igual que el Bayern de Múnich en su conjunto, ha tenido un final de temporada un poco difícil. No estoy preocupado por su estado de ánimo.
-¿Cómo piensa afrontar los partidos de la primera fase contra selecciones que van a defender mucho?
Ya ocurrió en la fase de clasificación. A partir de ahí, es una correlación de fuerzas. Si nuestros rivales defienden, es que nosotros tenemos el balón. Nos estamos preparando también para encontrarnos con casos así. Siempre se puede prever con antelación, pero nunca se sabe lo que va a pasar. Incluso equipos que al principio son defensivos pueden crearte dificultades. Hay todo un trabajo de repetición e insistencia para desestabilizar a un equipo que defiende muy atrás en el campo.
-¿Tiene entre sus jugadores alguna personalidad que se parezca mucho a la suya dentro y/o fuera del terreno de juego?
Ante todo, no es algo que busque. Dispongo de jugadores que tienen personalidad, carácter… Yo los he elegido, así que los conozco. Pero no busco mi clon como jugador, porque pienso que me llevaría mal con él (risas).
-¿Paul Pogba es humano?
Sí, es un ser humano, pero la naturaleza le ha dotado bastante bien (risas). No, pero es muy humano. Incluso es muy sensible, no creas. Pero hay que reconocer que tiene muchísimas cualidades…
- ¿El título en la Liga de Campeones de Varane y Benzema es un plus para el estado de ánimo de la plantilla?
Para ellos sí, está claro, porque son campeones de Europa. Eso cultiva una dinámica comunicativa. Reír es contagioso. Llorar es contagioso. Y ganar también lo es.