12/01/2026
01:27 AM

Carlos Tévez y su dramática historia de supervivencia

El delantero de Argentina tuvo una infancia complicada en Buenos Aires, donde empezó su aventura en el mundo del fútbol.

Buenos Aires, Argentina.

Su madre, Fabiana Martínez, lo abandonó cuando tenía sólo 6 meses de edad. Cuatro más tarde, le cayó agua hirviendo en el rostro. En medio de la urgencia de llevarlo al hospital, lo envolvieron en una manta con fibras de nailon, que se quedaron pegadas a su piel, lo que explica las visibles cicatrices que tiene en cara y cuello.

Sin embargo, la infancia de Carlos Tévez sería marcada por otra desagradable jugarreta del destino. A sus 5 años, su padre biológico cayó fulminado tras recibir 23 balazos en medio de un tiroteo en el barrio Ejército de los Andes, mejor conocido como Fuerte Apache (Buenos Aires), famoso por su inseguridad extrema.

“Sentía miedo muchas veces. Cuando era chico recuerdo estar acostado en la cama una noche con mis hermanos y padres y escuchar balazos y gritos apenas del otro lado de nuestra ventana. Ni se te pasaba por la cabeza salir de casa cuando oscurecía. De a poco te acostumbrabas lo suficiente como para dormirte', afirmó el delantero en una entrevista para The Times.

Foto: La Prensa

Carlitos es uno de los símbolos de Fuerte Apache.
Carlitos fue adoptado por sus tíos maternos, Adriana Martínez y Segundo Tévez, pasando los primeros años de su vida cerca del temido Nudo 14, donde frecuentaban las más peligrosas bandas de delincuentes.

El ‘Apache’ conoció el futbol en el Fuerte, adonde llegaron los visores de All Boys en 1989. Fue entonces cuando intercambió sus apellidos (de Martínez a Tévez) para ser traspasado a Boca Juniors y así evitar problemas entre las directivas de ambos clubes.

Su ascenso fue meteórico. En 2003, rechazó una oferta de Bayern Múnich y luego llegó a Europa por la puerta de atrás: West Ham. De ahí pasó al Manchester United, después al Manchester City y ahora brilla en Italia, con la Juventus.

'De no ser futbolista, me veo cartonero. Otra cosa no. Yo sigo enamorado de Fuerte Apache. Mi infancia fue inolvidable. Me gustaría vivirla de nuevo. No me importa lo que digan. No me voy a olvidar de mis raíces. Fuerte es el lugar más hermoso del mundo. Ahí se ve la pobreza de verdad', confesó Tévez, en otra oportunidad, para El Clarín.

Menos mal que el fútbol lo sedujo y se convirtió en uno de los cracks que debemos seguir en la Copa América Chile 2015.