Último minuto del partido entre el Paris Saint Germain y el Barcelona, que el conjunto español ganaba. De repente el empate nace de un disparo que sorprende al portero catalán Víctor Valdés.
El guardameta azulgrana se dobla sobre sus piernas y no puede parar la pelota que se va al fondo de la red para el definitivo 2-2 en el marcador.
La jugada, además de causar la decepción de los culés y sus seguidores en todo el mundo, y a pesar de generar la alegría de los franceses, desencadenó también una serie de bromas en internet que comparan el esfuerzo del portero con la maniobra de Neo en Matrix y hasta lo han llevado con almohada a dormir sobre la cancha.