En un duelo capitalizado por la presencia de Ronald Koeman en el banquillo del Benfica, el Barcelona intentará sobreponerse a sus ausencias para demostrar mañana martes en Lisboa que es el candidato número uno a ganar la Liga de Campeones el próximo 17 de mayo en París.
Favorito indiscutible de la eliminatoria de cuartos de final, el equipo azulgrana afronta el choque tocado en defensa, pero con su potencial ofensivo intacto y muy concienciado de lo que se le exige: cumplir sobre el césped las expectativas que ha despertado en Europa después de eliminar en los octavos de final al Chelsea.
En el equipo de Frank Rijkaard, buena parte de las miradas estarán centradas en la defensa. Sancionado Carles Puyol y lesionados Rafa Márquez y José Edmílson, el Barcelona jugará en Da Luz sin sus grandes referentes en la retaguardia.
A cambio, presentará una zaga inédita y muy joven, comandada por Oleguer y el joven Rodri en el eje y con Belletti y Gio en los laterales.
En el centro del campo, Rijkaard podría apostar por una línea muy física, con un pivote defensivo, Thiago Motta, acompañado de Van Bommel y Deco (en su reencuentro con su primer equipo en Europa), un modelo que garantiza músculo, pero no circulación de balón. En tal caso podría aparecer Andrés Iniesta, más revulsivo que titular.
Menos dudas ofrece el frente de ataque: en el regreso al equipo de Ronaldinho, el brasileño formará junto al incombustible Eto'o. Faltará por ver si el técnico holandés se decanta por la explosividad de Giuly para intentar desequilibrar el partido o por la efectividad de Larsson.
Enfrente, el Barcelona se encontrará un Benfica muy motivado, irregular en su Liga pero equipo revelación en Europa, que confía en seguir animando el torneo después de dejar en la cuneta al Manchester United y al actual campeón del torneo, el Liverpool.
Ronald Koeman tiene la esperanza de explotar la defensa barcelonista, aunque no podrá contar con su principal delantero, Nuno Gomes, máximo artillero de la Liga portuguesa, ausente por acumulación de tarjetas.
El héroe de Wembley, que permitió al Barcelona alzar su única Copa de Europa en 1992, podría optar por el delantero italiano Miccoli, acompañado en la media punta por el ex jugador azulgrana Geovanni Deiberson.
Ambos jugadores fueron reservados por Koeman el pasado fin de semana en el partido de la Liga portuguesa, en el que el Benfica ganó por 1-0 al Sporting de Braga y dio un paso importante para asegurarse la tercera plaza que da acceso a la Liga de Campeones de la próxima temporada.
Otra de las dudas del técnico holandés reside en quién tendrá la difícil misión de frenar en el lateral derecho al brasileño Ronaldinho.
Ante semejante desafío, Koeman tendrá que decidir entre el talento y capacidad ofensiva del joven Nélson o la fuerza física del experimentado central Ricardo Rocha.
Cualquiera de ellos completará una defensa sobria y efectiva, a la que hay que añadir la velocidad y subidas al ataque del brasileño Leo, que cada semana se encuentra más cómodo en el lateral zurdo.
El equilibrio del Benfica llega en el centro del campo, con Petit y Manuel Fernandes, que acompañan a Simao y Robert.
Más allá de argumentos puramente futbolísticos, será un partido marcado por la historia (el Benfica ganó su primera Copa de Europa ante el Barca en la final de Berna de 1961 y el equipo azulgrana logró la suya después de superar a los portugueses en 1992) y por el pulso táctico entre dos compatriotas, Koeman y Rijkaard, que aspiran a reeditar desde el banquillo la impecable trayectoria en Europa que firmaron como jugadores.
Alineaciones probables
Benfica: Moretto; Nélson, Luisao, Anderson, Leo; Simao, Petit, Manuel Fernandes, Robert; Geovanni y Miccoli.
Barcelona: Víctor Valdés; Belletti, Oleguer, Rodri, Gio, Motta, Deco, Van Bommel, Ronaldinho, Giuly o Larsson y Eto'o.
Arbitro: Stephen Bennet (Inglaterra)
Estadio: Da Luz
Hora: 19.45 (hora local).