A criterio de Amílcar Burgos, asesor de Fenafuth en materia arbitral, el árbitro Jamaiquino, Courney Campbell, cumplió su trabajo sabiendo que el juego entre Honduras y México tenía alta dificultad, por lo que significa México, y todos los factores de elevada exigencia incluyendo la situación climatológica.
“Pienso que en lo que pudo haber fallado fue en algunas apreciaciones en cuanto a faltas de los dos equipos, pero sin mayores trascendencias”, expuso Burgos.
En cuanto a la falta penal contra Carlo Costly, que algunos consideran que fue muy rigurosa, dijo: “Algunos dicen que no hubo tal falta, pero sí la hubo, puesto que el desplazamiento contra el jugador existió”.
Burgos también criticó al jamaiquino -quien fue auxiliado por sus compatriotas en las bandas, Ricardo Morgan y Garnet Page- en el hecho de que fue muy permisivo con el arquero mexicano, Guillermo Ochoa que abusó en la pérdida deliberada de tiempo.
Resaltó que supo leer el juego porque estuvo siempre cerca de las jugadas.
“Tuvo un buen manejo disciplinario y en términos generales hizo un buen trabajo en cuanto a la interpretación y aplicación de las reglas, me pareció que el arbitraje llenó las expectativas”.