Después de haber dejado seis cartas de amor bajo los arcos, Argentina encara otro romance con más de medio equipo suplente y una renovada delantera cuando choque mañana ante Holanda, para definir el primer puesto del Grupo C.
Del equipo festivo que demolió 6-0 a Serbia y Montenegro quedarían no más de cinco jugadores, ya que el técnico José Pekerman planea bajar los decibeles de la maquinaria para volver a darle fuerza en los octavos de final, a los que también se clasificó Holanda.
Dentro de esa renovación, Lionel Messi no tiene un lugar en el equipo, como sí lo tendrían Carlos Tévez y Julio Cruz, quienes ingresarían en la ofensiva por Javier Saviola y Hernán Crespo, respectivamente.
Rodrigo Palacio es otro de los que podría tener su oportunidad en el ataque.
La salida de Saviola y Crespo, al igual que la del defensor Gabriel Heinze, obedece a que los tres están amonestados.
Y si reciben una nueva amarilla se perderían el choque de los octavos de final ante Portugal, México o Angola.
Por Heinze ingresaría Gabriel Milito, para formar una dupla central en la defensa junto con Roberto Ayala.
Variante táctica
También se vislumbra un cambio en el lateral derecho con Leandro Cufré por Nicolás Burdisso.
Tévez, sí; Messi, no. El primero estará de arranque ante Holanda.
Con Pekerman en silencio, se habla en el campamento argentino de que otras de las variantes estarían en el medio, una de ellas obligada porque Luis González sufrió un edema en el aductor de su pierna izquierda en el inicio ante Serbia y tiene dos semanas de recuperación.
En su lugar saldría Esteban Cambiasso, quien ya lo reemplazó el día de su infortunio.
Otro que podría entrar en esa zona es Lionel Scaloni, lo que implicaría la salida de Javier Mascherano, a quien unos días de descanso le vendrían bien debido a que acusa un golpe en el dedo gordo de su pie izquierdo.
“El técnico sabrá quién tiene que jugar y quién no”, dijo Mascherano. “No importa quién juegue, sino que buscamos crecer en lo grupal”.
Y quizás también descanse el enlace Juan Román Riquelme, a quien desde hace tiempo una molestia lumbar lo tiene a maltraer.
Javier Saviola y Lionel Messi son pequeños de estatura, pero infunden temor en los contrarios.
La anunciada intención de Pekerman es ir llevándolo de a poco.
El talentoso atacante de 18 años saldrá por tercer partido consecutivo en el banco y tendría su entrada asegurada al despuntar el complemento.