Una rabieta, miedo o preocupación propia de la edad puede esconder ansiedad. Si los síntomas son frecuentes y afectan su vida cotidiana, el niño necesita ser escuchado y evaluado, dicen expertos
“Me siento muy tranquila”, dijo Catalina Giraldo antes de morir. La psicóloga aseguró que saber que su sufrimiento terminaría le devolvió una paz que no sentía desde hacía años
"No pongo fotos mías, ni me dejo ver, porque tengo un ojo dañado y me da pena. Qué tal y se burlan de mí. Siento que cuando la gente ve cómo soy, todos me tratan diferente", contó Ana Julia, una joven...