La sentencia impuesta fue de 80 años de prisión, de los cuales 50 años quedaron suspendidos. Por esa razón, el joven deberá cumplir 30 años de encarcelamiento
Christopher Serrano era esposo y padre de dos pequeños, un niño de 10 años y una niña de casi tres años. Apenas unos días antes del tiroteo, la familia había celebrado el cumpleaños del menor