Fue el diputado Carlos Umaña, del Partido Liberal, quien expuso ante sus compañeros la necesidad de que exista un Código de Ética para regular la conducta de los diputados y diputadas
Murillo Soto era, además de profesor, vocal de Policía. Me citó con el Policía Municipal. El estudiantado se paralizó disgustado. Me recibió, muy serio y formal.