Diga adiós a la relación tóxica

Su conducta y emociones no deben depender de otras personas.

  • Actualizado: 08 abr 2015

Redacción, Honduras

'Amores que se gastan con el uso, merecen libertad y descansar'. Cuando su relación cae en las palabras como las que expresa Ricardo Arjona es momento de cuestionarse si llegó la hora de decir adiós.

Las relaciones tóxicas tienen varias características: más momentos infelices que felices, más malas caras que sonrisas, más disgutos que tranquilidad y más peleas que armonía.

Y no solo aplica para novios. Amigos, jefes, subalternos pueden caer en ese segmento en el que usted debe tener mucho cuidado para no salir tan afectado.

La clave está en reconocer las situaciones y las personas nocivas y decir basta. Sin ser una enfermedad, los síntomas más comunes de estas relaciones y personas es que quitan energía, nos hacen sentir mal y son un verdadero obstáculo en la vida.

El estar rodeado de este tipo de personas nos puede llevar a sentirno incapaces de plantear soluciones, pero no es imposible.

La salida

Usted debe darse cuenta que tiene el control de su conducta y emociones y que las mismas no depende de otras personas. Por eso es básico no intentar continuar cuando se sabe que no habrá solución.

Autoconocerse y respetarse es el primer paso para encarar y dejar las cosas claras, eso sí, con mucho respeto, y empezar una nueva relación.

Los elegidos en un nuevo proceso deben responder a nuestras necesidades de forma saludable, sin ningún interés, que nos permitan compatir libremente y nos ayuden en los malos momentos.

Potenciarán nuestras habilidades y nos aconsejarán a cómo superar las dificultades, siempre desde una crítica constructiva que nos ayude a mejorar. Y es que eso es lo que debemos hacer siempre en nuestra vida, mejorar y crecer.

Todos y cada uno de nosotros tenemos cosas buenas para dar y somos merecedores de recibirlas. No debemos permitir que aquellos que tienen miedo de ser superados y viven insatisfechos con ellos mismos, nos destruyan.

El poder está en la mente y en saber decir “NO” a aquellos que solo nos complican la vida. Pacta contigo mismo y sé fiel a tus principios para mantener tu bienestar psicológico y por consiguiente, ser feliz.