<br/>La mortalidad en estos casos es alta porque se retrasa o se deja el tratamiento de cáncer por el embarazo.<br/>

La mortalidad en estos casos es alta porque se retrasa o se deja el tratamiento de cáncer por el embarazo.

Ante cáncer y embarazo hay esperanza  

El tratamiento con quimioterapia a partir del segundo trimestre del embarazo es seguro para mamá y su bebé

Un gran miedo para una madre es poner la vida de su hijo en riesgo, escenario que se vuelve real cuando durante su embarazo se le diagnostica con cáncer de mama. Ante el miedo y la incertidumbre de lo que puede pasar hay opciones de tratamiento.

De acuerdo con la doctora Cynthia Villarreal Garza, oncóloga, el cáncer de mama asociado al embarazo puede suceder en cualquiera de los trimestres del embarazo.

“Si se da el tratamiento con quimioterapia a partir del segundo trimestre del embarazo, esto es seguro para la mamá y el bebé.

Sí se puede dar tratamiento con ciertos tipos de quimioterapia, no todos, pero sí los más frecuentes que se necesitan para tratar el cáncer de mama.

“Sin embargo, cuando se diagnostica el cáncer en el primer trimestre del embarazo se deberá esperar hasta el segundo trimestre para poder empezar quimioterapia, y es muy importante no retrasar más el tratamiento de la mamá, ya que si esto se retrasa hasta que la mamá tenga al bebé, esto puede condicionar más posibilidades de recurrencia a que el cáncer pudiera regresar”, explica.

Tratamiento. El equipo médico multidisciplinario que debe estar detrás del cuidado de un cáncer de mama asociado al embarazo está formado por un oncólogo médico, quien es el que dicta los tratamientos oncológicos; el cirujano de mama, el ginecólogo y un psicólogo.
Villarreal Garza recomienda que primero se debe conocer bien el cáncer, ya que no todos los cánceres de mama se tratan igual.

“Algunos requieren quimioterapia, otros no, algunos requieren anticuerpos, otros no, algunos requieren radioterapia, otros no.

Entonces se tiene que establecer muy bien el diagnóstico para plantear el mejor plan detratamiento”, explica la especialista.

“Una vez que eso está establecido se tiene que contemplar si se quita el tumor o se hace una cirugía de mama. Eso se puede hacer durante el embarazo de forma segura, generalmente a partir del segundo trimestre.

“Y si la paciente requiere quimioterapia, se debe dar durante el segundo y tercer trimestre.
No se pueden dar anticuerpos durante el embarazo y tampoco radioterapia. Ahí sí debe esperar a tener el bebé, y luego se hace el tratamiento complementario con radioterapia, si es que se necesita”.

Condiciones. Si el cáncer requiere un tratamiento desde el primer trimestre del embarazo, tenemos a una mujer que puede perder al bebé por el tratamiento.

Entre la semana 18 o 20 de gestación podemos ya dar un tratamiento oncológico con menos riesgos. Las mujeres que están cerca de parir, se puede terminar el embarazo, siempre y cuando estén arriba de las 32 semanas de gestación. Y esto con el objetivo de darle un mejor pronóstico al bebé, pero si se termina un embarazo antes de las 32 semanas de gestación se puede condenar al bebé a secuelas neurológicas y pulmonares.


Terapia. A una mujer que no se espera un diagnóstico de este tipo y además está cursando un embarazo se le recomienda, y a veces incluso a la pareja, que tenga un apoyo adicional con psicología o psico-oncología que le ayude a cursar de mejor manera todo el proceso.

Resultado. Definitivamente cuando se incorpora ese manejo integral con la paciente y sus familiares hace que se lleve mejor el tratamiento. Cuando la paciente está estable emocionalmente todo se lleva mejor.

Efectos secundarios. Incluso los tratamientos se toleran mejor. Hay menos efectos secundarios cuando una paciente está mejor emocionalmente a cuando una paciente está con mucha tristeza o mucha ansiedad.

Reacción. Puede necesitar tiempo para aprender a afrontar el tratamiento y sus consecuencias, el impacto de la enfermedad en el entorno social y familiar, y el cambio en el autoconcepto que implica.