La maga del surrealismo: Elsa Schiaparelli

Elsa, la gran proscrita de la moda, regresa con su glamour surrealista en estos tiempos casi apocalípticos pero con grandes esperanzas.

Se decía que era la diseñadora que creaba “la moda para el fin del mundo” y parece que hoy, ante tanta desgracia, la maga del surrealismo, la excéntrica Elsa Schiaparelli, vuelve a brillar.

En este caótico entorno que obliga a soñar, los diseños de su firma, hoy comandada por el estadounidense Daniel Roseberry, han vuelto a florecer, pues famosas como Beyoncé en los Grammy o Lady Gaga en la toma de posesión de Joe Biden lucen sus llamativos diseños.

Colaboradora de artistas como Salvador Dalí y Jean Cocteau, Elsa siempre fue una diseñadora que, a contracorriente, se alejaba de lo tradicional y las convenciones, como dejó plasmado en su célebre vestido langosta o en su sombrero-zapato.

Hoy, su maison brilla de nuevo con deslumbrantes chaquetas cuajadas de bordados, bustiers metálicos, grandes mangas que parecen flores o almohadas de plano, gabardinas metálicas de tamaño XL y, sobre todo, por sus fantasías, que incluyen sombreros en honor a varios animales y collares con ramificaciones como raíces de plantas. Un universo mágico, surrealista, que cautiva al mundo.

Roseberry afirma que se apega al nuevo tipo de belleza marcado por la fundadora, buscando referencias históricas con terminados modernos.Además, los accesorios adquieren otras proporciones en esta nueva colección con aretes en forma de lengua, cinturones XL rematados con rosas en oro, anillos de serpientes y hasta prendas en jeans adornadas con mucha pedrería.

También propone metálicos corsets-armadura con flores esculpidas y corazas con bronquios bañados en oro, así como una estola de flecos realizada con bolsas de basura negras trituradas.Así, Elsa, la gran proscrita de la moda, regresa con su glamour surrealista en estos tiempos casi apocalípticos pero con grandes esperanzas.

$!Roseberry afirma que se apega al nuevo tipo de belleza marcado por la fundadora, buscando referencias históricas con terminados modernos.

Conócela

Coco Chanel la llamaba despectivamente “esa loca italiana que diseña ropa”, ya que desde el principio Schiaparelli fue su principal competidora, con una apuesta excéntrica y llamativa con implicaciones artísticas.

Nació en Roma, en 1890, y estudió Filosofía y Letras. A los 18 años se mudó a París y se casó con el Conde William de Wendt, inaugurando su primera boutique en la Ciudad Luz en 1920.

Se destacó por mezclas antes inéditas, como negro con fucsia o turquesa, y por emplear materiales inusuales como el plástico y todo tipo de resinas. Fue la primera en crear una línea de baño y deporte para la mujer, incluyendo la falda para tenis.