Andrés Rodríguez Delgado, psiquiatría infantil, pide a los padres sospechar que hay depresión cuando los adolescentes tienen una caída repentina en el rendimiento académico, dificultades en las relaciones y aislamiento.
Andrés Rodríguez Delgado, psiquiatría infantil, pide a los padres sospechar que hay depresión cuando los adolescentes tienen una caída repentina en el rendimiento académico, dificultades en las relaciones y aislamiento.

Depresión juvenil ¡Atiéndela ya!

Padecer en la adolescencia depresión y no atenderla tiene un costo que se paga en la juventud y cobra intereses en la adultez.

El 13 enero se celebra el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión es por eso que hoy en Amiga les invitamos a los padres a prestar atención a la conducta de sus hijos en especial adolescentes, para detectar a tiempo esta enfermedad.

Alcanzar un menor nivel educativo, ocupacional y económico; tener una peor productividad laboral, embarazos no deseados, accidentes automovilísticos y relaciones interpersonales disfuncionales son algunas de las secuelas, señaló María Elena Medina Mora, Psiquiatra.

Lo grave, advirtió la especialista, es que los adultos jóvenes de entre 23 y 28 años de edad tienen una incidencia mayor de problemas de salud mental que generaciones anteriores.

Indicó que el crecimiento mayor en trastornos de ansiedad, depresión y consumo de sustancias se ha presentado en ese grupo poblacional.

"Encontramos que ese crecimiento importante en la enfermedad mental es sobre todo en la población más joven", dijo en entrevista.

La especialista explicó que llegaron a esa conclusión luego de hacer un estudio de seguimiento a adolescentes que participaron en la Encuesta de Salud Mental Adolescente en 2005 en México.

Alrededor del 40 por ciento sigue luchando contra la depresión o la ansiedad y ha desarrollado nuevas enfermedades.

Eso se debe a que sólo uno de cada seis jóvenes con un problema de salud mental busca y recibe atención especializada. "Los datos que tenemos actuales son de crecimiento en la ideación suicida, también en este grupo de población, de intento suicida y también de abuso de sustancias", agregó Medina Mora.

Comunidades virtuales

Las comunidades virtuales que promueven conductas violentas están al alcance de los adolescentes, pero son vulnerables a ellas principalmente los chicos cuyo entorno familiar es agresivo o permisivo y quienes están deprimidos, coinciden especialistas.

Andrés Rodríguez Delgado, psiquiatría infantil, pide a los padres sospechar que hay depresión cuando los adolescentes tienen una caída repentina en el rendimiento académico, dificultades en las relaciones y aislamiento.

El problema, señala, es que a los papás estas conductas les parecen propias de la adolescencia, pero cuando una rebeldía se conjuga con discusiones frecuentes y conductas agresivas hay que acudir con el psicólogo.

Para Lino Renán Villavicencio, Psiquiatra, los chicos cuyos padres se desentienden de ellos son los más vulnerables de seguir grupos que, eventualmente, pueden poner en riesgo su salud emocional o su seguridad.

"No identifican en sus padres una figura protectora. Los más vulnerables son aquéllos que están en edades que van de los 11 a los 16 años", señala.

Milagros Figueroa Campos, investigadora en la Facultad de Psicología de la UNAM, recomienda a los padres fortalecer el acompañamiento y evitar la confrontación.

"La idea es que los padres construyan una relación con los hijos porque lo que aprendieron en casa va determinar cómo se comportan fuera de ella."

"La autoridad es fundamental, se habla que los padres son amigos, pero no. Los padres imponen límites, ejercen autoridad, pero también son muy emotivos, tienen que proteger a los hijos y construir una relación afectiva", agregó.

.