Involucra a cada miembros de tu familia nuclear (esposo e hijos o padres y hermanos) en colocar luces y adornos de la temporada para decorar su casa.
Involucra a cada miembros de tu familia nuclear (esposo e hijos o padres y hermanos) en colocar luces y adornos de la temporada para decorar su casa.

Esta Navidad, hazlo tú misma

¿Eres de esas personas a las que la vorágine de las Navidades te provoca estrés? ¿No te gustan las aglomeraciones, el consumismo desenfrenado y las orgías culinarias? Como antídoto te proponemos, más allá de creencias religiosas, una vuelta a los valores tradicionales de estas fiestas: una Navidad hecha en casa.

Llega la Navidad y un año más nos vemos inmersos en una espiral de compras, atracones, multitudes que empujan cargadas de paquetes, colas interminables para fotografiarse con el rey mago de turno y, al final de todo ello, una cuesta de enero que este año se antoja más insalvable que nunca.

La alternativa, que no sólo aliviará tu ánimo sino también tu bolsillo, es volver la vista hacia lo que ya tenemos e intentar dar a estas fechas un enfoque distinto en el que los protagonistas sean nuestros seres queridos y el tiempo que les dedicamos.

Por ello, la primera medida que te sugerimos es que te hagas a ti y a los que te rodean, el más valioso de los regalos... ¡el tiempo!

Empecemos con una de las situaciones más habituales y que seguramente este diciembre será en menor escala debido a la crisis provocada por la pandemia y las inundaciones.

Ese empeño que tienen los padres de llevar a los niños a todos los eventos posibles para tenerlos entretenidos: plazas navideñas, el circo, el estreno de la esperada película, la foto con Santa Claus o largos recorridos en los pasillos del mall favorito, son un clásico de la temporada, que muchos no se resistirán y van a seguir con la tradición sin importar el riesgo de contagio de covid-19.

Ahora, saca cuentas, pero sobre todo visualiza: suma el tiempo que pasarán todos encerrados en el carro en atascos de tráfico a la ida y a la vuelta. O embutidos en los buses. Los empujones. Las colas kilométricas. ¿Te gusta la imagen?

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Motiva a tus hijos o hermanos a hornear galletas


Entretenimientos caseros
Es probable que tus retoños tengan ya cinco o seis fotografías con el icono navideño de turno. Que las proezas de trapecistas y payasos las conozcan al dedillo -incluso con capacidad para reproducirlas-.

Que el entusiasmo por ver el monumental nacimiento cortesía de la empresa "X" mengüe proporcionalmente al tiempo pasado en la cola para visitarlo.

Pero... ¿alguna vez ha horneado galletas con tus hijos? ¿O se han sentado a escribir mensajes de felicitación a su familia y amigos?

Veamos qué te parece: esas cuatro horas que tardarían en llegar a "juguetelandia", verlo, comer una hamburguesa y volver a casa al borde de una neurosis aguda, dedíquelas a buscar una receta fácil y sugiere a tus hijos que participen en amasar, hornear y decorar unas galletas de Navidad.

Después, pueden guardar unas cuantas para comer en familia y empaquetar las restantes en bolsitas transparentes con una nota o un dibujo de sus niños, y ofrecerlas a los amigos y la familia.

Otra jornada pueden dedicarla a la decoración navideña, haciendo centros de mesa o adornos para el árbol y la casa. Imprescindibles un par de botes de pintura en espray dorada o plateada y un buen surtido de frutos secos con cáscara -nueces, castañas- , piñas y periódicos o revistas viejas para proteger las superficies.

También las guirnaldas de palomitas de maiz enhebradas mantendrán a los niños ocupados durante una tarde entera. ¡Recuerda hacer palomitas suficientes para que los pequeños artesanos también puedan picotear, o pronto se encontrarán sin material suficiente para terminar esta manualidad!

Compra también unas rollos de cinta decorada y proponles que hagan lazos para el árbol de Navidad, o para empaquetar ellos mismos las galletas que hornearon.

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Recicla desde los adornos hasta la ropa que podrías usar en las reuniones



Recicla tu armario
Otra de las fuentes de nervios de estos días son los modelitos a elegir: fiestas de empresa, fiestas con amigos, las cenas y comidas con la familia.

¿Por qué no reciclas o reinventas algún vestido y, de paso, te diviertes haciéndolo?

Para este menester nada como el intemporal "little blak dress" o "petite robe noir", que no es otra cosa que el clásico vestidito negro que no debe faltar en el fondo de armario de ninguna mujer.

Hojea revistas de moda o esa biblia estilística en que se han convertido algunos sitios de internet, toma ideas y, armada con una lista, ve a una tienda donde encontrarás lentejuelas, tira bordada, plumas y un sinfín de artículos con los que pasar una tarde entretenida dándole un aire nuevo al vestido.

La alternativa, claro, es armarse de valor e irse de tiendas, encontrar algo que te guste, tener la suerte de que el modelo esté disponible en tu talla y esperar nuevas colas en los atestados probadores mientras reza a las más altas instancias para que el modelo elegido quede bien a la primera y no halla que empezar otra vez todo el ciclo. Tu eliges...

Siguiendo con la determinación de regalarte tiempo esta Navidad, la siguiente de las ideas pretende no sólo que tu y su familia dispongan de más tiempo para estar juntos, sino seguir disminuyendo los niveles de estrés.

Si vas a ser anfitrión o anfitriona esta Nochebuena o Nochevieja, habla con antelación con sus invitados y proponles organizar un bufé al que cada uno aporte algo. Unos pueden llevar aperitivos o entrantes, otros una variedad de platos principales, otros encargarse de los postres o bebidas.

Una recomendación: apaga la televisión por unas horas, pon de fondo música navideña, clásica o incluso rock and roll si es lo que le gusta, pero sobre todo, crea un ambiente que permita que fluya la comunicación y que esas horas que van a pasar todos juntos sean de calidad.

Por supuesto, no se trata de enclaustrarse durante todas las fiestas, pero sí de tratar al menos lograr un equilibrio que te permita disfrutar de tu familia nuclear con más calma y, más allá, transmitir a los niños la idea de que la Navidad puede ser mucho más que ir al cine y escribir una larga carta a los Reyes Magos o a Santa Claus. EFE