San Pedro Sula, Honduras.
Un año que está por comenzar, 12 uvas en la mesa, los seres queridos y una botella de champagne conforman la tradición de la víspera de Año Nuevo.
Cuando el reloj marque las 12:00 será el momento de compartir anhelos, agradecer por los 365 días transcurridos y brindar, en esta ocasión, por el 2015 que se asoma y que representa para muchos nuevas aventuras y, ¿por qué no?, nuevas botellas de vino o champaña que disfrutar.
Es una gran oportunidad de tomar grandes vinos y grandes botellas de champaña. También es la manera de poder limpiar la cava y empezar el año con algo nuevo.
La champaña es símbolo de esta celebración que, a diferencia del vino tinto o blanco, complementa perfectamente cualquier platillo. Se puede acompañar con todo y se puede servir con cualquier tipo de crema, con el bacalao, con los postres.
Con éstos funciona muy bien, con cualquier cosa que tenga avellanas o nueces, e incluso con un pavo horneado. Otra ventaja de esta bebida es que, a la hora de preparar el brindis, da más oportunidades de crear cocteles distintos porque funciona bien con ciertas frutas.
Se toma muy bien solo; sin embargo, combina con las fresas, las frambuesas y todos los tipos de frutitas rojas, pues la acidez de éstas le va perfecto. Se puede agregar en cocteles con naranja y cítricos que funcionan muy bien con la bebida, o bien con manzana.
¿Por qué?, porque son cosas que puede encontrar en la champaña per se. En su eje aromático siempre va a haber cítricos, manzana y frutas rojas. Si aún no sabe que vino elegir para tomar la última copa del año tome nota de estas opciones con las que quedará muy bien con sus invitados:
1. Vino espumoso como el champagne.
2. Vino blanco: Para degustar con las entradas o el plato principal.
3. Vino tinto: Ideal para un plato principal con carne, o pasta acompañada de pavo o pollo.
Así que, a pocos días de que llegue el Año Nuevo es momento de prepararse para brindar con los seres queridos.
Un año que está por comenzar, 12 uvas en la mesa, los seres queridos y una botella de champagne conforman la tradición de la víspera de Año Nuevo.
Cuando el reloj marque las 12:00 será el momento de compartir anhelos, agradecer por los 365 días transcurridos y brindar, en esta ocasión, por el 2015 que se asoma y que representa para muchos nuevas aventuras y, ¿por qué no?, nuevas botellas de vino o champaña que disfrutar.
Es una gran oportunidad de tomar grandes vinos y grandes botellas de champaña. También es la manera de poder limpiar la cava y empezar el año con algo nuevo.
La champaña es símbolo de esta celebración que, a diferencia del vino tinto o blanco, complementa perfectamente cualquier platillo. Se puede acompañar con todo y se puede servir con cualquier tipo de crema, con el bacalao, con los postres.
Con éstos funciona muy bien, con cualquier cosa que tenga avellanas o nueces, e incluso con un pavo horneado. Otra ventaja de esta bebida es que, a la hora de preparar el brindis, da más oportunidades de crear cocteles distintos porque funciona bien con ciertas frutas.
Se toma muy bien solo; sin embargo, combina con las fresas, las frambuesas y todos los tipos de frutitas rojas, pues la acidez de éstas le va perfecto. Se puede agregar en cocteles con naranja y cítricos que funcionan muy bien con la bebida, o bien con manzana.
¿Por qué?, porque son cosas que puede encontrar en la champaña per se. En su eje aromático siempre va a haber cítricos, manzana y frutas rojas. Si aún no sabe que vino elegir para tomar la última copa del año tome nota de estas opciones con las que quedará muy bien con sus invitados:
1. Vino espumoso como el champagne.
2. Vino blanco: Para degustar con las entradas o el plato principal.
3. Vino tinto: Ideal para un plato principal con carne, o pasta acompañada de pavo o pollo.
Así que, a pocos días de que llegue el Año Nuevo es momento de prepararse para brindar con los seres queridos.