Familia y Hogar
España.
Cuando en casa, el lugar cálido y acogedor al que siempre deseamos volver para reposar, saltan las alarmas y no podemos parar ni un instante, es que nuestra mente cambia, y lo que era un lugar atractivo ha dejado de serlo, pero no por ello tenemos que volverla del revés. Aquí presentamos unos pequeños trucos para ayudar a restablecer la atmósfera apropiada.
Con pequeños detalles en la pared podemos reconstruir nuestra casa. No hay que ser un experto en bricolage para transformar ese espacio; se pueden poner en práctica guiños divertidos que consiguen que cambiemos el aspecto de una habitación con un pequeño detalle.
Un círculo que sirva de marco es una buena opción para cambiar el entorno. Algunas firmas disponen de tutoriales sobre cómo preparar la pared para dibujar un círculo que destaque; por eso, es imprescindible que revisemos bien que los paneles no tengan ninguna grieta y, en lo posible, ninguna irregularidad que se haga más notoria.
Para el siguiente paso, bastará con una cuerda, una cinta métrica, una tachuela, un lápiz y unas tijeras. El primer paso es determinar el tamaño de círculo que se quiere hacer y, una vez decidido, hay que calcular la distancia desde adentro hacia el borde; un paso sencillo que se calcula fácilmente con el lápiz al que se le ata la cuerda con los centímetros que queremos que tenga.
Dos tonos
Otro de los efectos para decorar la pared es realizar un efecto de dos tonalidades con la pintura. Lo primero es decidir a qué altura queremos marcar la diferencia y hacer una marca con tiza en cada extremo de la pared, y marcar los dos extremos con cinta adhesiva.
Un pequeño rodillo para pintar la parte superior de la pared será suficiente y evitará que, si nos pasamos de la raya, el destrozo sea más difícil de subsanar.
Una vez terminado el primer color, elegiremos una brocha de 5 centímetros para pintar con cuidado la línea divisoria. Para terminar utilizaremos un rodillo con el que trabajar la base por debajo de la línea divisoria, con lo que conseguiremos la transición con otro color.
Efecto degradado
En este caso, el efecto que se logra es una pared que parece antigua, pero con efecto nuevo.
Para conseguirlo lo primero que hay que hacer es pintar la pared por completo del tono más claro que hayamos elegido, después hay que medirla, elegir colores y empezar a pintar con el segundo color.
Es un estampado que simula el efecto tiza para conseguir que, sobre un fondo negro, parezca que estamos viendo una pizarra real con mensajes escritos. Textiles, bandejas, botes o bolsas de regalo son algunas de las opciones más atractivas.
Cuando en casa, el lugar cálido y acogedor al que siempre deseamos volver para reposar, saltan las alarmas y no podemos parar ni un instante, es que nuestra mente cambia, y lo que era un lugar atractivo ha dejado de serlo, pero no por ello tenemos que volverla del revés. Aquí presentamos unos pequeños trucos para ayudar a restablecer la atmósfera apropiada.
Con pequeños detalles en la pared podemos reconstruir nuestra casa. No hay que ser un experto en bricolage para transformar ese espacio; se pueden poner en práctica guiños divertidos que consiguen que cambiemos el aspecto de una habitación con un pequeño detalle.
Un círculo que sirva de marco es una buena opción para cambiar el entorno. Algunas firmas disponen de tutoriales sobre cómo preparar la pared para dibujar un círculo que destaque; por eso, es imprescindible que revisemos bien que los paneles no tengan ninguna grieta y, en lo posible, ninguna irregularidad que se haga más notoria.
Para el siguiente paso, bastará con una cuerda, una cinta métrica, una tachuela, un lápiz y unas tijeras. El primer paso es determinar el tamaño de círculo que se quiere hacer y, una vez decidido, hay que calcular la distancia desde adentro hacia el borde; un paso sencillo que se calcula fácilmente con el lápiz al que se le ata la cuerda con los centímetros que queremos que tenga.
Dos tonos
Otro de los efectos para decorar la pared es realizar un efecto de dos tonalidades con la pintura. Lo primero es decidir a qué altura queremos marcar la diferencia y hacer una marca con tiza en cada extremo de la pared, y marcar los dos extremos con cinta adhesiva.
Un pequeño rodillo para pintar la parte superior de la pared será suficiente y evitará que, si nos pasamos de la raya, el destrozo sea más difícil de subsanar.
Una vez terminado el primer color, elegiremos una brocha de 5 centímetros para pintar con cuidado la línea divisoria. Para terminar utilizaremos un rodillo con el que trabajar la base por debajo de la línea divisoria, con lo que conseguiremos la transición con otro color.
Pared en dos tonos cálidos.
|
Efecto degradado
En este caso, el efecto que se logra es una pared que parece antigua, pero con efecto nuevo.
Para conseguirlo lo primero que hay que hacer es pintar la pared por completo del tono más claro que hayamos elegido, después hay que medirla, elegir colores y empezar a pintar con el segundo color.
Pizarra
El efecto pizarra es una opción estupenda para ir cambiando una pared y transformarla a través de mensajes o con dibujos sobre ella.
La pintura de pizarra ha ido tomando protagonismo, no solo en habitaciones infantiles, también en cocinas y baños. Pero si aún no se atreve, los accesorios decorativos pueden ser una opción.
| $PieFo
|
|
Es un estampado que simula el efecto tiza para conseguir que, sobre un fondo negro, parezca que estamos viendo una pizarra real con mensajes escritos. Textiles, bandejas, botes o bolsas de regalo son algunas de las opciones más atractivas.
EFE