Disfrute la navidad como un niño

Reviva y redescubra entre todos el verdadero motivo de estas fiestas.

  • Actualizado: 02 dic 2015

Redacción. Los niños disfrutan la Navidad de una manera especial pero cuando nos hacemos adultos la visión que tenemos de las cosas cambia y eso incluye la forma como vivimos esta festividad.
Es importante reflexionar y dejar salir al niño de nuestro interior.

Así que atrévete a mirar las fiestas como si fueras niño otra vez y disfruta cada uno de los detalles de esta época del año. Vive la ilusión del brillo de las luces en los decorados navideños de la ciudad, el chocolate caliente, los abrazos de familiares y amigos que vuelves a ver después de mucho tiempo, en fin, con todo aquello que es propio de la Navidad.

Disfrutar cada momento


Vivir la Navidad en familia significa sobretodo dar y recibir cariño. La Navidad es un buen momento para la ternura, para meterse en la cocina con los niños, para charlar, cantar y bailar con ellos, contarles cuentos navideños, para fomentar tertulias largas y extendidas entre todos, para compartir e intercambiar regalos, libros, músicas, e incluso momentos de soledad o de ‘no hacer nada’.

En Navidad, dejemos de lado las incertidumbres, el pesimismo y las ideas negativas. Los resentimientos, los problemas laborales, las adversidades, separaciones, y los centremos alrededor del positivo.

El optimismo debe ser una obligación ética durante la Navidad, una renovación y un renacimiento de los pensamientos, de las actitudes y sentimientos.

Enseñemos a los niños, desde muy pequeños, a vivir la Navidad de una forma más espiritual, con alegría, con más sentido, lejos de la vorágine por conseguir el regalo perfecto.

Los niños son felices cuando se sienten partícipes de una familia, en las tareas que implica la Navidad, como preparar la cena, envolver los regalos, preparar la mesa, elegir de qué van a jugar, qué canciones navideñas o villancicos van a cantar, decorar el árbol de Navidad.

Lo ideal en una Navidad en familia, es revivir y redescubrir entre todos el verdadero motivo por el cual vivís la Navidad.