El cabello grasoso es un problema con el que luchan muchas mujeres. La grasa hace que la melena tenga un aspecto sucio y descuidado, lo cual no es nada atractivo.
El pelo grasoso es producto del exceso de sebo que segregan las glándulas sebáceas en la zona capilar. Los cambios hormonales que se presentan en el embarazo y en la adolescencia también son factores que propician este problema.
El calor estimula la producción de las glándulas sebáceas, así que es importante evitar la sobreexposición al sol.
“El exceso de sebo se puede dar por estrés, abuso de alcohol y alimentos muy condimentados y también si padece enfermedades como hipertensión arterial y diabetes”, indica la dermatóloga Karina Alvarenga de Wolozny.
Consejos
Por otra parte, la estilista Debbie Álvarez recomienda lavar el cabello diariamente. Dos días a la semana con un champú balanceador de grasa y el resto con uno de uso diario.
“Al lavar todos los días el cabello este se puede deshidratar; es importante utilizar un tratamiento hidratante después de cada lavada, aplíquelo desde la mitad del pelo hasta las puntas”, aconseja la experta.
Tratamientos caseros. Además de los champús y productos para tratar el cabello graso, existen opciones naturales que ayudan a controlar la producción excesiva de sebo.
El té de eucalipto y menta es excelente alternativa.
“Ponga el eucalipto y la menta a hervir, coloque en un recipiente y póngalo en la refrigeradora. Ya cuando esté frío haga suaves masajes en su cuero cabelludo. Realice el proceso por las noches”, concluye Álvarez.