La picardía, la sensual voz y todo el carisma de la gran Oneyda de América se unen junto a un gran elenco de artistas para el evento Noches de Cabaret: entre plumas y lentejuelas.
Este espectáculo único en su estilo es para festejar 40 años de trayectoria artística de “la negra”, aclamada dentro y fuera del país porque le ha dado como herencia musical a Honduras una impecable carrera que ninguna otra hondureña ha cosechado.
La cantante considerada una de las voces del ayer y hoy más aplaudidas, inigualables y privilegiadas ha preparado este show con el que celebra con bombo y platillos estas cuatro décadas de endulzar los oídos de todo el gran país.
El espectáculo
La célebre artista, “sin apoyo de la empresa privada ni del ministerio de cultura”, afirma, esta haciendo su máximo esfuerzo para coronar con gran opulencia sus bodas de rubí en su carrera artística.
Este martes 23 de abril, el teatro José Francisco Saybe recibe desde las 7:00 pm a esta producción donde acompañarán a la diva de la canción un reparto de grandes voces como Moisés Canelo, Guillermo Anderson y el guitarrista Nelson Chinchilla.
También compartirán escena Javier Monthiel, Lino Gudiel, Luis Durán, Misael Ortíz, el ballet de Censea, el grupo coreográfico Sectur y hasta el actor Damario Reyes.
Todo enmarcado bajo la dirección musical del maestro Alfonso “Fonchín” Flores y su orquesta en un programa no apto para menores de 18 años y con un costo de L300 por persona.
Se mezclarán los ritmos y canciones que han marcado la vida de Oneyda, el talento musical y un vestuario de lujo, todo preparado personalmente por la festejada, quien durante más de cuatro meses lleva trabajando intensamente para celebrar a lo grande su fiesta musical.
Legendaria
Oneyda pisó por primera vez un escenario un Día del músico en 1972. “Fue en el O’Henry bar del hotel Linconl en Tegucigalpa y canté Y es por ti y La Vikina, tema que por muchos años fue mi canción para abrir los show que he presentado”.
A raíz de esto, Oneyda Olivares Urcina, comenzó a brillar más y más. Le llamaban Oneyda la incomparable, y se trasladó a países como en El Salvador donde tuvo el privilegio de cantar en el Miss Universo 1975 con grandes como Alberto Cortés y Julio Iglesias.
También animaba eventos en lujosos hoteles de todo Centroamérica y en 1981 le llega su gran oportunidad: el desaparecido Festival Iberoamericano de la Canción OTI Internacional donde clasifica en séptimo lugar y con la canción Ven, original de Alberto Valladares.
“He sido la única artista nacional que fue seleccionada de dedo para la OTI. Las demás participantes ganaron las competencias para ir al festival”.
Oneyda logró además acumular es bagaje internacional que pocas hondureñas lo tienen. Vivió en Venezuela, Perú, Colombia, México y viajó muchas veces a España, Italia, Portugal y Grecia con el ballet de Venevisión, donde formó parte del elenco por más de tres años.
El gran bautizo
Pero ¿por qué la llaman Oneyda de América? “Me bautizó así José Fraga, quien es un hotelero español muy importante. En 1978, llegando de mi gira por Europa a través de barco al puerto de Corinto en Nicaragua, él me vio y me preguntó que de dónde venía y le dije que del otro lado del charco y me dijo: ahora eres Oneyda de América y después del mundo”.
Desde ahí, la hija de Elda Urcina y Juan Olivares, que en ese entonces tenía unos 25 años, comenzó a cosechar lo que en años anteriores había sembrado con su voz y talento.
El tiempo le ha dado la razón a los que tuvieron el privilegio de escuchar a Oneyda por primera vez y la consideraron la voz femenina más grande que ha germinado en esta tierra.