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Un baño tibio puede hacer que duerma bien, encuentra un estudio

El truco es elegir tanto el momento como el nivel de calor perfectos para el baño.

El momento óptimo para tomar un baño con el objetivo de enfriar la temperatura central del cuerpo para mejorar la calidad del sueño y ayudar a quedarse dormido con una mayor rapidez es de una a dos horas antes de irse a la cama.
El momento óptimo para tomar un baño con el objetivo de enfriar la temperatura central del cuerpo para mejorar la calidad del sueño y ayudar a quedarse dormido con una mayor rapidez es de una a dos horas antes de irse a la cama.

Estados Unidos.

Una nueva investigación sugiere que un baño en la tina antes de irse a la cama podría reducir el tiempo que una persona tarda en quedarse dormida, una situación doblemente ventajosa para los amantes de los baños que duermen mal.

Un baño tibio, o incluso una ducha tibia, en el momento oportuno también parecen prolongar el tiempo que una persona permanece dormida, encontraron los investigadores. Y hay indicaciones de que la calidad general del sueño también mejora.

¿Por qué? En gran parte, tiene que ver con una reducción en la temperatura corporal de una persona.

La temperatura corporal "comienza a declinar de forma natural como parte de su ciclo natural [de 24 horas] más o menos una o dos horas antes del momento usual de irse a dormir", explicó el autor del estudio, Shahab Haghayegh.

Y un baño o una ducha tibios puede inclinar ese proceso en la dirección correcta, explicó, al aumentar la circulación sanguínea del interior al exterior del cuerpo. El resultado es "una eliminación muy eficiente del calor del cuerpo, que provoca un declive en la temperatura corporal", aseguró.

El truco es elegir tanto el momento como el nivel de calor perfectos para el baño.

"Sí, la temperatura importa", enfatizó Haghayegh, candidato doctoral en investigación del sueño e ingeniería biomédica de la Universidad de Texas, en Austin.

"Debe ser tibio. Ni muy caliente ni muy frío", anotó. "En realidad, un baño demasiado frío o caliente puede tener el efecto contrario al deseado, provocando un aumento, en lugar de una reducción, en la temperatura corporal central, y una perturbación del sueño".

El momento también es importante. "El momento óptimo para tomar un baño con el objetivo de enfriar la temperatura central del cuerpo para mejorar la calidad del sueño y ayudar a quedarse dormido con una mayor rapidez es de una a dos horas antes de irse a la cama", planteó. Hacerlo fuera de ese periodo puede en realidad perturbar el ciclo natural de temperatura del cuerpo, advirtió, y no de una buena forma.

Pero tras analizar los hallazgos de 17 investigaciones anteriores, Haghayegh y sus colaboradores encontraron que un baño o una ducha con el nivel adecuado de calor que se tome incluso durante apenas 10 minutos puede tener un impacto positivo en el sueño.

La revisión se publicó en la edición de agosto de la revista Sleep Medicine Reviews.

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Los estudios de la revisión incluyeron a todo tipo de participantes, entre ellos jóvenes, jugadores de fútbol sanos, pacientes de mediana edad que tenían una lesión cerebral traumática, y pacientes mayores diagnosticados con apnea del sueño. Algunos incluso se enfocaron en pacientes con cáncer y los que afrontaban una enfermedad cardiaca.

Pero independientemente del tipo de persona en cuestión, la revisión indicó que los que tomaban un baño o una ducha tibios y oportunos desencadenaban con efectividad un proceso conocido como "calentamiento pasivo del cuerpo basado en el agua".

Y hacerlo reducía el tiempo que tardaban en quedarse dormidos, lo que también se conoce como "latencia del inicio del sueño".

El tiempo total que los pacientes pudieron pasar dormidos también aumentó. Y los baños tibios también parecieron fomentar la "eficiencia del sueño", es decir, la cantidad de tiempo que una persona pasaba durmiendo en la cama, en relación con la cantidad de tiempo que pasaba en la cama intentando dormir.

Adam Krause, un investigador en sueño que no participó en el estudio, dijo que "hace mucho que se cree" en el poder de un baño o una ducha tibios para fomentar el sueño. "Y es agradable ver que la literatura lo respalde".

Krause es candidato doctoral en psicología en el Centro de Ciencias del Sueño Humano de la Universidad de California, en Berkeley.

Reconoció que quizá parezca ilógico, dado que básicamente implica exponer la piel a cierto nivel de calor para desencadenar un descenso en la temperatura corporal.

"[Pero] el efecto neto de esto es un enfriamiento de la temperatura central del cuerpo y del cerebro, que es la pista necesaria para iniciar el sueño que el cerebro está esperando", explicó Krause.

"Creo que esta es una técnica agradable, sencilla y sutil para ayudar a dormir", añadió. "Y siempre es una de mis recomendaciones principales para las personas que tienen problemas para iniciar el sueño". Texto HealthDay News y foto Istockphoto.com.