Un equipo multidisciplinario del Hospital del Valle realizó un complejo procedimiento que permitió tratar a un paciente con estenosis aórtica severa y válvula aórtica bicúspide “Etiología congénita”, una condición en la que la anatomía de la válvula presenta características diferentes a las habituales.
Debido al tamaño excepcional de su anillo aórtico “Extra-Extra grande”, fue necesario utilizar una prótesis transcatéter de 35 mm, una de las mayores disponibles para este tipo de intervención y el primer implante reportado con estas características en Latinoamérica, según los registros del fabricante.
¿Qué es la TAVI?
La TAVI es un procedimiento moderno que permite reemplazar una válvula del corazón que está dañada sin necesidad de realizar una cirugía de corazón abierto. A través de un pequeño acceso por una arteria, los médicos colocan una nueva válvula que comienza a funcionar dentro de la válvula antigua.
Esta técnica se utiliza principalmente en pacientes con estenosis aórtica severa, una enfermedad en la que la válvula que permite la salida de sangre del corazón se estrecha y obliga al corazón a trabajar con mayor esfuerzo. Gracias a la TAVI, muchos pacientes pueden recibir tratamiento con una recuperación más rápida y menor impacto que una cirugía convencional, cuando son candidatos adecuados.
Un caso único en Centroamérica
Recientemente, un paciente con estenosis aórtica severa asociada a una válvula aórtica bicúspide, una variante anatómica en la que la válvula presenta una estructura diferente a la habitual, fue sometido a un procedimiento TAVI de alta complejidad.
El principal desafío del caso fue la anatomía del paciente. Mientras la mayoría de los reemplazos valvulares transcatéter requieren prótesis de tamaños habituales, las dimensiones excepcionales de su anillo aórtico hicieron necesario utilizar una prótesis de mayor diámetro: una válvula de 35 mm.
“Cada paciente tiene una anatomía diferente y en este caso la planificación fue fundamental. La selección del dispositivo adecuado requirió una evaluación detallada y coordinación con el fabricante para disponer de la prótesis indicada”, explicó el Dr. Max Aguilar, cardiólogo intervencionista.
Tras una preparación multidisciplinaria, la válvula fue implantada exitosamente sin complicaciones. De acuerdo con los registros del fabricante, este corresponde al primer implante reportado con una prótesis de estas características en Latinoamérica.
El valor del Heart Team
La intervención fue posible gracias al trabajo coordinado de un equipo multidisciplinario del Hospital del Valle, integrado por los cardiólogos intervencionistas Dr. Manuel Espinoza y Dr. Max Aguilar; el anestesiólogo Dr. Pedro Castro; la intensivista Dra. Lucy Maya; el cirujano cardiovascular Dr. Octavio Fajardo; y el personal de enfermería conformado por Sergio Rodas, Magda Ayala y Luz Ramírez.
La planificación, experiencia y coordinación entre cada especialista fueron fundamentales para enfrentar las características particulares del paciente y lograr un resultado exitoso.
TAVI: un futuro más seguro para el corazón
Más allá del implante de una válvula de 35 mm, este caso representa el avance de la cardiología estructural en Honduras y demuestra que procedimientos cardiovasculares de alta complejidad pueden realizarse en San Pedro Sula con tecnología de última generación, planificación avanzada y equipos médicos altamente especializados.
Este tipo de logros amplía las opciones terapéuticas para pacientes con enfermedades cardíacas complejas y fortalece el desarrollo de la medicina de alta especialidad en el país.