Vivimos en una sociedad preocupada por el aspecto físico y el deseo de mantenerse joven, olvidando prestar atención en el cuidado de la salud, pasando por alto que el corazón también envejece. No hay manera de revertir este proceso, pero sí hay formas de prevenir las consecuencias de este envejecimiento.
No deja de sorprender que un estilo de vida sedentario sin realizar suficiente ejercicio es un grave factor de riesgo de enfermedad cardiovascular; están presentes en el 80 por ciento de los pacientes de alto riesgo.
Agregado a esto, fumar pasivamente aumenta un 70 por ciento las posibilidades de muerte coronaria en la gente que no fuma.
Estamos en el mes del “Corazon”, el pasado 25 se celebró en nuestro país y se continúa festejando a nivel mundial por parte de la Federación Mundial del Corazón.
El objetivo de este tema es concienciar a la población sobre la importancia de mantenerse joven de corazón ante el aumento de las enfermedades cardiovasculares que matan a 17 millones y medio de personas en el mundo.
Alimentación y hábitos
Juan Carlos Zúniga, cirujano cardiovascular y director del hospital Mario Rivas, aconseja que para mantener un corazón sano y saludable, debe contar con una adecuada alimentación libre de grasas y de exceso de sal.
No es adecuado comer muchas carnes rojas sobre todo de cerdo, y embutidos como: jamón, salami, salchicha y mortadela ya que son muy preservados a base de sustancias químicas.
La actividad física no debe quedarse por fuera, se debe realizar ejercicios por lo menos 20 minutos al día.
Dónde acudir
La casa farmaceutica Pfizer cuenta con un amplio portafolio para el control de los padecimientos cardiovasculares. Llame al tel. 232-3678. El hospital Mario Catarino Rivas también brinda ayuda.
Cuidados para el paciente después de haber sufrido un infarto al miocardio
La rehabilitación cardíaca de estos pacientes debe ser planificada para que retomen sus actividades progresivamente y modifiquen el estilo de vida con el propósito de reducir el riesgo de un nuevo infarto, aconseja el médico internista Jesús Chinchilla.
Esto es un trabajo en equipo que debe estar bajo el asesoramiento de un cardiólogo. Chinchilla dice que los pacientes deben usar medicamentos de por vida, según factores de riesgo y complicaciones derivadas del ataque cardíaco.
Entre los fármacos más usados se incluyen los antiagregantes plaquetarios, útiles en la prevención como en el tratamiento, pues actúan impidiendo que las plaquetas se adhieran unas con otras, evitando o reduciendo la formación del coágulo.