El asesinato de tres jóvenes la noche del lunes, más el hallazgo de otros tres ayer en diferentes puntos de la ciudad, estaría vinculado a una venganza por parte de mareros, según arrojan las primeras investigaciones policiales.
Éstas indican que uno de los hermanos Ramos Lemus habría participado en el asesinato de un miembro de una pandilla, por lo que presuntamente elementos de esa banda cumplieron la amenaza de eliminarlos.
Melvin Josué Castillo Cárcamo, 24 años y Humberto Gálvez Ventura, 18, aparecidos ayer en las cercanías del estadio Olímpico, presentaban las mismas características en la manera en que fueron asesinados: manos atadas hacia atrás y sus rostros cubiertos con sus camisas.
Humberto vivía en la colonia Aurora, afirmó su padre. Según declaró su hermano, el otro joven residía en la colonia La Unión. La información preliminar de la Policía establece que uno de los occisos tenía antecedentes penales, pero está sujeto a confirmación.
'Esto está siendo investigado por la Policía Nacional. Se van a llamar personas para que puedan servir de testigos de los hechos. Lo estamos manejando con profesionalismo para que la vida de los otras personas desaparecidas no sean puestas en peligro', manifestó Nazir López, portavoz de la Policía Preventiva.
Los hermanos Esteban de Jesús y Edwin Roberto Ramos Lemus y Aroldo Argely Vásquez Bejarano fueron raptados junto a tres personas más cuando los ahora occisos enterraban a su padre en el cementerio La Puerta el lunes al mediodía.
En las cañeras del ingenio Santa Matilde fue encontrado el cuerpo decapitado de un hombre que las autoridades identificaron como Juan Celio Fúnez Ávila, él sería otra de las víctimas secuestradas por los mareros y luego eliminado de manera sangrienta, en su pecho le dejaron las iniciales MS escritas con vidrios de una botella de cerveza.
Los habían amenazado
Ayer los cuerpos de los tres asesinados fueron entregados a sus familiares por autoridades de Medicina Forense.
La abuela de las víctimas declaró que sus nietos habían recibido amenazas de muerte de miembros de una pandilla.
'Mis nietos ya habían recibido amenazas de muerte. Los mareros les dijeron que donde estuvieran los iban a matar, que si se metían a un cementerio de allí los sacarían', expresó.
Los familiares dijeron que Esteban laboraba en un tienda de repuestos y que su hermano Edwin fue deportado de Estados Unidos.
Los tres jóvenes fueron atados de manos y liquidados enfrente del cementerio Jardines de la Eternidad. Fueron encontrados a eso de las 7.00 de la noche y las autoridades realizaron el levantamiento dos horas más tarde.
El vocero de la Policía, Nazir López, dijo: 'Posiblemente se trate de venganza y problemas entre pandilleros, porque al parecer uno de estos jóvenes fue deportado de Estados Unidos y estaban vinculados con un hecho anterior.
Nuestro deber es investigar lo que ha ocurrido y capturar a los responsables y ponerlos a la orden de la Fiscalía', manifestó López.
- Los sujetos que raptaron a los jóvenes eran aproximadamente ocho y se conducían en tres vehículos turismo.
- Inicialmente se conoció que eran seis las personas raptadas, pero ayer la Policía informó que fueron cinco.