El crimen por encargo, conocido como sicariato, sigue siendo la forma más utilizada para ocasionar la mayoría de las muertes violentas en el país.
Los análisis del Observatorio de la Violencia determinan que 1,719 personas fueron ultimadas por matones a sueldo en 2009.
El año anterior se suscitaron en el país 5,265 homicidios, 792 más que en 2008, lo que representa un incremento del 17.7%.
El informe presentado por el observatorio revela que al mes se produjeron 439 homicidios en el país con un promedio de catorce víctimas por día.
La tasa nacional de homicidios es de 68.8% por cada cien mil habitantes.
Entre los años 2004 y 2009 han muerto en el país por homicidios 20,590 personas; la tasa promedio de 48.8%, la cual está 23.8 puntos arriba de la tasa promedio latinoamericana.
Los departamentos donde se registró el mayor número de homicidios el año anterior fueron Cortés con 1,701, seguido por Francisco Morazán con 893. En tercer lugar, Atlántida, donde fallecieron 425, y en cuarto lugar Yoro con 435 homicidios.
La ciudad de San Pedro Sula ocupó el primer lugar en muertes violentas con 971, seguida por Tegucigalpa con 893.
El municipio de Choloma se coloca en la tercera posición con 225. En El Progreso se suscitaron 182 homicidios y en Puerto Cortés, 139.
En San Pedro Sula y La Ceiba, en 2009, las tasas de homicidios alcanzaron 137.5 por cada cien mil habitantes.
Ajuste de cuentas
En marzo se incrementaron en 15% los homicidios con relación a enero y febrero del presente año.
El director general de la Policía Nacional, José Luis Muñoz Licona, dijo que hay un alza de muertes violentas, producida por riñas entre bandas del crimen organizado.
El ministro de Seguridad, Óscar Álvarez, indicó que el sicariato siempre es la principal causa de muertes violentas y se han adoptado medidas para disminuir la ola de criminalidad en el país.
“La incidencia de homicidios sigue alta, al igual que los niveles de violencia. Con las reuniones y la reingeniería que estamos llevando a cabo determinamos las estrategias para reducir los homicidios”, manifestó el titular de la Secretaría de Seguridad.
Álvarez agregó que la mayoría de muertes que son de personas con antecedentes penales. “Es una situación que veo con mucha atención, ya que no están muriendo ciudadanos honestos”, expresó.
El ministro de Seguridad recordó que hace unos días en Tegucigalpa fueron ultimadas nueve personas en una noche y la mayoría de ellas tenían antecedentes delictivos.
“Dos días después de que asesinaron a estas personas acribillaron a dos mujeres y a un hombre y una de las asesinadas era hija de la señora muerta, que tenía nueve antecedentes penales”, aseveró.
Añadió que los siete homicidios cometidos en San Pedro Sula el miércoles anterior fueron producidos por venganza en el crimen organizado, que contrata a sicarios.
“Con los cambios en la Policía Nacional se les están cerrando los espacios porque había policías complacientes y el crimen se estaba moviendo a sus anchas, pero se empiezan a ver las saturaciones en las zonas y obligamos a estas personas a pelear por sus territorios, por lo cual se da la mayoría de muertes. Con los controles que hacemos, están buscando adquirir nuevos territorios”, expresó el ministro.
Estrategias
El secretario de Seguridad declaró que una de las estrategias para combatir la ola de criminalidad es la reingeniería de la Policía Nacional, los operativos denominados “madrugones” y el fortalecimiento de las unidades de inteligencia, que se infiltran en “el bajo mundo” para saber dónde se mueven los delincuentes.
Otras táctica, que se aplicará, informó Álvarez, es atacar las zonas donde el delito se mueve con mayor frecuencia.
El director general de la Policía Nacional, José Luis Muñoz Licona, dijo que uno de los mayores problemas en seguridad son los homicidios.
“Son los que andan más altos y en ellos se tiene que trabajar. Por eso estamos viendo las características, modalidades y víctimas.
Esto es un núcleo de situaciones que cada jefe departamental tendrá que analizar. Les daremos los materiales necesarios para que hagan un trabajo científico y técnico, los lugares y las horas, y que combatan el delito”, manifestó.
Atacar al narcotráfico
El subsecretario de Seguridad, José Ramón Romero Luna, expresó que la estrategia es combatir el delito del homicidio, que está aumentando.
“Aparte de los homicidios, que están en alza, tenemos que emprender acciones para atacar al narcotráfico, pues aún hay avionetas que sobrevuelan el territorio hondureño.
No hemos podido dar un golpe contundente contra este tipo de delito y vemos que los recursos provenientes de la distribución de droga se utilizan en áreas comerciales y producen el lavado de activos”, aseveró.
Romero Luna concluyó diciendo que la Policía Nacional tiene una ardua tarea y las obligaciones son compartidas con los operadores de justicia.