La Policía Militar (PM) continúa haciendo requisas en las cárceles de Honduras y esta vez fue intervenido el Centro Penitenciario de El Porvenir, Atlántida,
Los militares informaron que en las celdas de los reclusos hallaron supuesta cocaína, marihuana, dinero en efectivo, armas cortopunzantes y hasta televisores.
Las acciones del ejército se llevan a cabo en el marco de la Operación Fe y Esperanza, que tiene como objetivo recuperar la gobernabilidad en las cárceles del país luego de varios reyertas ocurridas en los últimos meses.
TRASLADO DE REOS
Ayer se trasladó este miércoles a 29 pandilleros de “alta peligrosidad” desde una cárcel denominada de “máxima seguridad” hacia otras prisiones.
“Hay operaciones de traslado de privados de libertad que son considerados cabecillas y líderes de algunas estructuras criminales”, dijo a periodistas el portavoz de la PMOP, José Coello.
Agregó que los pandilleros del Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13) fueron trasladados bajo “fuertes medidas de seguridad” desde la cárcel de Morocelí, en el departamento de El Paraíso, oriente del país, indicó la PMOP.
Los presos trasladados son de “alta peligrosidad” y fueron remitidos hacia “diferentes centros penales” del país centroamericano, señaló Coello.
El objetivo de los traslados de presos es “reubicar” a los reos según su “nivel de peligrosidad o liderazgo dentro de algunas estructuras criminales”, subrayó el portavoz de la PMOP.
OBJETIVO DE LA INTERVENCIÓN
La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, ordenó la intervención de las prisiones por parte de la Policía Militar el 21 de junio, un día después de la matanza de 46 mujeres en el Centro Femenino de Adaptación Social (Cefas), cercano a Tegucigalpa.
Durante un año, la PMOP deberá “reclutar, capacitar y formar por lo menos 2.000 nuevos custodios de centros penales, en cumplimiento de la Ley del Instituto Nacional Penitenciario (INP)”, señaló Castro.
El sistema penitenciario de Honduras, compuesto por 25 cárceles, alberga a unas 21.000 personas, cuando su capacidad máxima es de 15.000, por lo que en la mayoría de los centros penales hay hacinamiento, según organismos de derechos humanos.