Le pidieron hacer una carrera de Pimienta a la colonia Siboney en Villanueva. Subió a dos pasajeros sin imaginar que ese viaje le costaría la vida.
Darling Jaén López Aceituno (23), el conductor del taxi 0020, fue asesinado junto a uno de los pasajeros identificado como Jorge Alberto Castillo Mayorquín (20), mientras que Gerson Díaz (23), resultó herido de gravedad en el ataque a tiros que sufrieron cuando salían de la colonia Siboney.
Las autoridades policiales en el informe preliminar establecen que el taxista y los dos pasajeros fueron atacados por desconocidos que los esperaban después que Castillo Mayorquín y Díaz supuestamente habían perpetrado un robo.
Sin embargo, familiares de las víctimas explicaron que el objetivo del ataque era uno de los pasajeros, con quien uno de los residentes en la colonia tenía diferencias. Hasta el momento no hay un móvil claro en el hecho y serán las investigaciones y relatos de testigos que determinarán qué fue realmente lo que ocurrió en el sector.
Ayer familiares esperaban la entrega de los cuerpos de los dos jóvenes que fueron ultimados en la morgue de Medicina Forense, mientras que el tercer ocupante de la unidad era sometido a una intervención quirúrgica por la gravedad de las heridas en un centro asistencial.
El ataque
A las 7:45 pm del sábado, Castillo Mayorquín y Díaz llegaron a la terminal de taxis en Pimienta y le pidieron a López Aceituno que les hiciera una carrera a Villanueva. El ruletero aceptó y los tres salieron con destino a la colonia Siboney.
Llegaron al lugar de destino y permanecieron en el punto por varios minutos. Uno de los muchachos se bajó y entró a una vivienda, al salir y abordar el taxi de nuevo, fueron interceptados por desconocidos quienes los bajaron de la unidad, los pusieron boca abajo y les dispararon.
“Quedaron tirados a unos 500 metros antes de llegar al bulevar. Los bajaron y los mataron. Dicen que los que los asesinos habían estado hasta comiendo en una mesa cercana donde antes habían estado los dos que pidieron la carrera, eran conocidos de ellos. El que se salvó fue de milagro porque se hizo el muerto, sino lo rematan” dijo uno de los testigos del hecho.
En el lugar del ataque quedó tendido el cadáver de Castillo Mayorquín, mientras que el conductor de la unidad fue trasladado aún con vida al hospital Mario Catarino Rivas, donde una hora después falleció.
Ayer su padre y compañeros de trabajo llegaron a la morgue a reclamar el cuerpo de su pariente y amigo. “Eran conocidos, muy amigos de mi hijo y por eso les hizo la carrera, pero a quien buscaban era al que quedó vivo, por él mataron a dos inocentes. No sabemos que más pasó. Ojalá se investigue bien para que se tenga la certeza del porqué los mataron y quienes fueron los que acabaron con sus vidas” dijo uno de los familiares.
Agentes de la DNIC (Dirección Nacional de Investigación Criminal), ayer realizaban investigaciones en el caso para establecer las causas de las dos muertes.