Con rostros marcados por el dolor llegaron a la morgue judicial los familiares de las nueve personas que perdieron la vida de manera violenta la noche del sábado, a reclamar sus cuerpos.
Las víctimas fueron identificadas como Dennis Francisco San Martín Varela, 24 años, Darwin Adalid Romero,18, y Marlon Roberto Perdomo Rivera, 23, quien se dedicaba vender hot dogs.
Además se identificaron los cuerpos de Gloria Linora Coban Lagos, 50, la que andaba visitando a un nieto; y el cobrador de buses Josué David Sierra Ramírez, 22.
También pereció América Liduvina Castillo, 58, comerciante, quien fue asesinada dentro de su propia casa. Otras de las víctimas son Marvin Alexander Montoya Pérez y Marco Armijo García, 55, esposo de América. Por último fue identificado el cuerpo de Héctor Alejandro Meza Bonilla, de 13 años.
El hecho ocurrió en la colonia Cantarero López de la capital.
Dolor en la morgue
Uno de los parientes relató en la morgue que “vimos un carro rojo doble cabina con unos hombres adentro y tres en la paila; dieron varias vueltas y en un momento se cruzaron con otros que andaban en dos motos”.
Los de las motos andaban con camisetas de la DNIC y cuando menos acordamos sólo escuchamos los disparos dentro de una casa, después mataron a los muchachos que estaban en la calle y al vendedor de hot dogs. Por último entraron a otra casa adonde también mataron a los que estaban allí, prosiguió.
Investigación
Respecto a los minutos de terror y violencia que vivieron los vecinos de la colonia Arnulfo Cantarero López de Comayagüela, el director general de la Policía Nacional, José Luis Muñoz Licona manifestó que según las investigaciones preliminares, la causa de la masacre sería la pelea de territorios entre bandas que distribuyen drogas.
“Hay otras series de investigaciones que se están haciendo... ya tenemos algunos elementos que nos indicaban en el caso de una señora que tenía diez fichas delictivas y todo eso por la venta y cuestiones de drogas”, afirmó el oficial.
Agregó que la mayoría de las víctimas eran familiares.
A raíz de la tragedia, los pobladores de la colonia Arnulfo Cantarero López han decidido encerrarse en sus casas y los que caminan por las desoladas calles lo hacen con mucha cautela.