El Tribunal de Sentencia de Siguatepeque inició este martes la repetición del Juicio Oral y Público contra el ciudadano Jarol Rolando Perdomo Sarmiento, a quien se le supone responsable del delito de homicidio simple en perjuicio de la estudiante de enfermería Keyla Patricia Martínez Rodríguez.
La repetición del proceso judicial fue ordenada por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) a mediados de enero de 2026, luego de revisar el caso que generó conmoción en Honduras y trascendió a nivel internacional por las circunstancias en las que murió la joven universitaria.
Keyla Martínez, estudiante de enfermería de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), falleció en febrero de 2021 dentro de una celda de la Unidad Departamental de Policía de La Esperanza, Intibucá, donde permanecía detenida.
De acuerdo con la versión inicial brindada por la Policía Nacional, la joven fue arrestada alrededor de las 11:45 de la noche del 7 de febrero de 2021 por supuesto escándalo público en estado de ebriedad y por incumplir el toque de queda establecido durante la pandemia de covid-19. En ese momento se informó que estaba acompañada por el médico Edgar Velásquez.
Horas después de su ingreso a la estación policial, Keyla Martínez fue encontrada sin vida. La versión oficial inicial señaló que se trataba de un suicidio; sin embargo, un informe de la Fiscalía determinó posteriormente que la causa de muerte fue una “asfixia mecánica”.
Las investigaciones del Ministerio Público también señalaron al médico Edgar Velásquez como supuesto cómplice, al considerar que habría encubierto actuaciones ocurridas dentro de la estación policial donde murió la joven.
Abogados de la familia de Martínez han señalado que desde los primeros días del caso existieron inconsistencias entre las versiones de las personas involucradas, incluyendo agentes policiales y civiles, situación que generó cuestionamientos sobre la investigación inicial.
En septiembre de 2023, el Tribunal de Sentencia de Siguatepeque declaró culpable a Jarol Rolando Perdomo Sarmiento por el delito de homicidio imprudente y lo condenó a cinco años de prisión por la muerte de la estudiante.
La resolución fue cuestionada por familiares de Keyla Martínez y organizaciones defensoras de derechos humanos, quienes calificaron la pena impuesta como insuficiente y solicitaron que se estableciera una mayor responsabilidad penal por lo ocurrido.
Con la repetición del juicio, las partes involucradas volverán a presentar sus argumentos y pruebas ante el Tribunal de Sentencia de Siguatepeque, que deberá emitir una nueva resolución sobre la responsabilidad del acusado en la muerte de la estudiante de enfermería.