El debate legislativo para la aprobación de la reforma al subsector eléctrico ingresó a una fase decisiva tras el reinicio de las negociaciones directas entre las autoridades del Congreso Nacional y la bancada del Partido Liberal.
La búsqueda de consensos políticos apunta a destrabar el proyecto de ley que busca rescatar las finanzas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) y modernizar la obsoleta infraestructura de distribución del país.
Desde la titularidad del Poder Legislativo se ha descartado de manera categórica que las modificaciones normativas impliquen la venta de activos estatales o la entrega del servicio a capitales privados. Por el contrario, se argumenta que la iniciativa busca la atracción de inversión para sustituir redes de transmisión que acumulan hasta cuatro décadas de antigüedad y que provocan pérdidas millonarias al Estado.
Además se culpó al Partido Liberal y Refundación (Libre) de ser las voces que comenzaron con los señalamientos de una supuesta privatización.
El titular del Parlamento enfatizó que las mesas de trabajo avanzan de forma sustancial para lograr un acuerdo que permita someter la normativa a votación formal en el pleno.
"Hoy en la tarde esperamos sostener una reunión con representantes de la bancada del Partido Liberal y la comisión del Congreso para revisar punto por punto y determinar si esta reforma se podría aprobar, si no esta semana, la próxima", expresó Tomás Zambrano, presidente del Congreso Nacional.
La dirigencia del Legislativo rechazó los cuestionamientos de sectores de la oposición política que señalan una presunta privatización del patrimonio público.
Las autoridades reiteraron que la estatal eléctrica mantendrá su carácter público y sus bienes continuarán protegidos por el marco constitucional.
Zambrano aclaró los alcances del dictamen que se negocia y el objetivo central de las transformaciones institucionales.
"Los bienes de la Enee no se venden, son inembargables y no se va a privatizar; lo que se busca es modernizar y rescatar a la ENEE, dar un buen servicio y mejorar las redes de transmisión que hoy están obsoletas en la zona noroccidental", indicó Zambrano.
Postura claraPor su parte, parlamentarios de la acera liberal manifestaron su disposición de acompañar la iniciativa de rescate energético, siempre y cuando el texto final recoja las salvaguardas sociales y operativas requeridas que están bajo sus propuestas.
La representación rojiblanca enfatizó que la responsabilidad primaria de solventar la crisis corresponde a la administración del Estado, pero respaldarán soluciones concretas que beneficien a la población.
El diputado liberal Francis Cabrera supeditó el apoyo de su bancada a la inclusión formal de cuatro ejes estructurales dentro del articulado del proyecto de ley.
"Tiene que existir un capítulo entero donde se establezca precisamente que no se va a privatizar la energía ni la ENEE en Honduras", expresó Cabrera.
Entre las exigencias planteadas por el bloque liberal destaca el fortalecimiento de la tarifa social para proteger a los sectores vulnerables y la implementación de un plan riguroso de cobro a los grandes consumidores morosos que han acumulado deudas multimillonarias con la estatal.
Cabrera remarcó que la sostenibilidad financiera de la institución depende de erradicar la impunidad en la mora de las grandes corporaciones.
"Ninguna empresa en el mundo va a sobrevivir si no cobra lo que vende; no es la madre soltera ni el campesino el que ha quebrado a la Enee, lo ha hecho la gran empresa privada que debe cientos de millones y ahí hay que cobrar", afirmó el diputado.
Asimismo, la bancada liberal exige priorizar la compra de energía renovable frente a la generación a base de carburantes para abaratar los costos de producción y garantizar tarifas más accesibles a los usuarios.
De alcanzarse acuerdos en estos cuatro puntos durante las reuniones de esta tarde, el pleno legislativo podría agendar la discusión final de la reforma eléctrica en los próximos días.