15/01/2026
12:01 AM

Identifican sobreviviente de auto incendiado

A Darío Padilla Hernández la pasión por el fútbol lo llevó a la muerte. El pasado diez de octubre, mientras iba a ver el partido entre Honduras y EUA, su auto volcó y se incendió causándole la muerte al instante.

A Darío Padilla Hernández la pasión por el fútbol lo llevó a la muerte. El pasado diez de octubre, mientras iba a ver el partido entre Honduras y Estados Unidos, su auto volcó y se incendió causándole la muerte al instante.

La noticia de ese accidente, ocurrido frente a Zip Villanueva, fue publicado por La Prensa pero se reportó el muerto como desconocido pues quedó totalmente quemado e irreconocible.

Fue hasta una semana después que su padre llegó a la Morgue Forense a reclamar sus restos cuando se supo de quien se trataba.

En esa ocasión también se supo que el sobrino de la víctima, Osman Reyes, había sobrevivido al accidente.

Reyes relató que su tío había salido a toda prisa de su trabajo rumbo a Pimienta donde vivía, para ver el partido que Honduras perdió frente a la selección de Estados Unidos.

Darío sacó su carro del taller sabiendo que los frenos estaban dañados. A las seis de la tarde terminó su labor como soldador, en una empresa de construcción, llamó a su sobrino, que también trabaja como operario allí, y salió presuroso del plantel. Su auto se le apagó tres veces en el camino, relata Osman. Su tío le dijo que el embrague del auto quedó muy alto y que a eso se debían las fallas.

Eso lo puso más impaciente y retomó la autopista hacia Pimienta a toda velocidad. Darío iba tratando de sobrepasarle a otro carro y al llegar al retorno que está frente al parque industrial de Villanueva se acercó demasiado a la mediana y el Isuzu 86 que conducía pegó en el bordillo. La llanta estalló y el auto salió por los aires dando varias vueltas y al estrellarse en el pavimento se incendió.

Osman que iba a la par de su tío, cuenta que éste intentó quitarse el cinturón de seguridad pero no pudo hacerlo pues el auto estalló en llamas. Osman relata que milagrosamente él pudo escapar por la ventana lateral y arrastrarse hasta el pavimento aunque estaba fracturado de su pie derecho y sangraba mucho.