Un increíble testimonio acompañará por el resto de sus vidas a Howard Samuel Pandy, Arístides Delmo Suazo y Selvin Enrique Figueroa, tres hondureños que lograron sobrevivir al naufragio del barco en el que laboraban y que se hundió el miércoles 10 de julio cuando navegaban entre las Bahamas y Jamaica.
Con mucha emoción y en medio de sollozos, los tres compatriotas fueron recibidos ayer por sus familiares que los esperaban desde las 12:55 en el aeropuerto Ramón Villeda Morales luego de que por fin fueran retornados al país tras permanecer en el consulado de Honduras en Miami, Estados Unidos.
Relatos de los hombres indican que fue toda una odisea sobrevivir al naufragio y para lograrlo tuvieron que nadar durante casi tres horas en medio de la oscuridad, ya que fue a eso de las 9:00 de la noche que el barco, cargado de arena, se empezó a hundir.
“Cuando vimos que el barco estaba canteado, empezamos nosotros tres a tomar decisiones y fue cuando decidimos quedarnos juntos siempre después de saltar del barco, ya que de esa forma íbamos a tener más fuerza. Fue muy difícil todo lo que vivimos, ya que fueron casi tres horas que nadamos. Lo único que queríamos era sobrevivir”, relató Arístides Delmo.

Selvin Figueroa, otro de los afortunados, abrazó a su esposa y sus dos hijos con mucho amor cuando los vio. Entre lágrimas dijo que “cuando estaba en el mar, se me vino a la mente que nunca más volvería a abrazar a mis hijos, pero le doy gracias a Dios que me sacó de eso. Lamento mucho que los otros cuatro compañeros no hayan aparecido”. Según relató, el barco no contaba con chalecos salvavidas adecuados para una emergencia como la que vivieron.
Howard Samuel Pandy, quien era el segundo capitán al mando de la embarcación, lamentó que el capitán Winsen Felix Pouchie, quien es uno de los que no fueron encontrados junto a su hijo Winsen Samir Pouchie, no le haya escuchado cuando le dijo que el barco se hundiría ya que iba demasiado cargado.
“Yo les dije que el barco iba demasiado cargado y que se iba a hundir, pero no puedo culpar a nadie de lo que pasó. La última vez que vi al capitán iba para su cuarto y el hijo murió porque quiso salvarlo cuando el barco se dio vuelta”, contó tras indicar que los otros hondureños identificados como Gabriel Jackson Granwell y Marco Armando Bernárdez no lograron salir de la embarcación.
“Siento mucha alegría de estar en mi país, pero desde los 13 años trabajo en barcos, así que solo debo recuperarme y volveré a trabajar en un barco”, finalizó Howard Pandy.
