Santa Bárbara, Honduras

Dos privados de libertad murieron en el módulo 4 de la Penitenciaría de Ilama, Santa Bárbara, conocida como El Pozo, en un pleito en el que supuestamente están involucrados otros reos.

Dato
Un fiscal, un forense y agentes de investigación acompañados de un representante del Conadeh estuvieron en el reconocimiento de los cuerpos

Las víctimas fueron identificadas como Elvin Josué Valladares Castellanos y Wilmer Nahún Fonseca Rodríguez, quienes estaban recluidos en el módulo 4, considerado por las autoridades penitenciarias como de mínima seguridad.

En un comunicado, el Instituto Nacional Penitenciario (INP) afirmó que el hecho violento se produjo a las 4:28 am de ayer lunes.

Se explica que de inmediato las autoridades militares encargadas del centro penitenciario aislaron al privado de libertad José Dionisio Rivas Fonseca, quien es investigado por su participación en el hecho junto con otros internos.

German Mcniel, subdirector del INP, informó que “la confrontación entre los reclusos se produjo con algunos objetos cortopunzantes hechizos”.

A las 9:00 de la mañana de ayer ingresaron a El Pozo el fiscal del Ministerio Público de Santa Bárbara, un médico forense y agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) que participaron en el reconocimiento de los cadáveres.

El equipo de levantamientos permaneció durante tres horas en el recinto penitenciario, adonde el forense se supone realizó la revisión de los cuerpos.

Cerca de las 11:00 am ingresó un vehículo del Comisionado Nacional de Derechos Humanos (Conadeh) con una empleada de esa institución, a quien los familiares que esperaban en las afueras le pidieron abriera los vidrios del carro, pero no les hizo caso.

La empleada del Conadeh se bajó en el estacionamiento de la cárcel y caminó al interior del lugar.

El fiscal y forense salieron a la 1:00 pm con los dos cuerpos en bolsas azules con rumbo a la morgue de Medicina Forense de San Pedro Sula.

Luego salió el vehículo del Conadeh sin dar ninguna explicación a los familiares de las dos víctimas que esperaron en las afueras de la cárcel.

Según se conoció, los dos cadáveres fueron trasladados a la morgue de Medicina Forense, adonde les practicaron la autopsia para determinar la manera y causa de muerte.

Familiares de Elvin Josué Valladares Castellanos indicaron que no habían recibido ninguna información de las autoridades, por lo que tuvieron que ir a la morgue.

Valladares Castellanos estaba recluido en el recinto 4 de reos comunes por la muerte del guardia de seguridad Erick Ayala ( de 32 años).

El vigilante fue asesinado el 9 de abril cuando sujetos en un vehículo salieron de la residencial Bellos Horizontes, de Choloma, luego de haber robado en una vivienda.

El guardia Erick Ayala se dio cuenta de que eran delincuentes y reaccionó, por lo que en un video de cámaras de seguridad se observó cuando uno de los sujetos le disparó al celador.

Los parientes de Wilmer Nahún Foseca Rodríguez manifestaron que era de Tegucigalpa, adonde estaba acusado, y aún no había ido a juicio oral y público. Familiares relataron que a los privados de libertad los habían revuelto con otros recién llegados y que debían estar separados.