Después de cuatro años de su sensible partida, las personas que conviven con vih-sida extrañan a su benefactor, el doctor José Roberto Trejo Guzmán, a quien las manos asesinas de dos malhechores le arrebataron la vida.
Los parientes, pacientes, y colegas del altruista galeno piden a las autoridades del Ministerio de Seguridad que investiguen el crimen y que den una respuesta para que el caso no quede en la impunidad.
El infortunado médico fue acribillado a eso de las 4.30 de la tarde del viernes 11 de abril del 2003 en su clínica del barrio Lempira de San Pedro Sula a donde ingresaron dos individuos haciéndose pasar como pacientes y le dispararon a sangre fría.
Trejo, de 47 años, laboraba como infectólogo en el hospital Mario Rivas. Murió en el acto en su consultorio, en cuyo local también tenía un albergue para personas de escasos recursos económicos que conviven con el vih-sida y donde, además. hacía reuniones con niños y adultos afectados por esa enfermedad.
Desde un inicio las autoridades policiales descartaron que el móvil de la muerte de Trejo haya sido el robo porque cuando lo mataron él portaba 73 mil lempiras en efectivo y dos cheques de 22 mil lempiras cada uno y no se los llevaron.
Los victimarios tampoco se robaron nada de la clínica.
Una de las teorías que se maneja en torno al asesinato de Trejo es que lo habrían matado porque ponía a disposición medicamentos para combatir el vih-sida a precios bajos y con eso afectaba los intereses de algunas personas; sin embargo, esa hipótesis nunca fue confirmada por la Policía de Investigación.
Ya se resignaron
Luz Azalia Tercero, esposa del malogrado galeno con quien procreó tres hijos, dijo que ellos ya se resignaron a que el crimen quede impune.
“El Señor ha venido sanando esa herida profunda que nos dejó su muerte”, apuntó la dama.
Tercero manifestó que su esposo era un hombre muy hogareño y amoroso con sus hijos y “ayudaba mucho a la gente afectada por el vih; todos los proyectos que él tenía estaban enfocados a esa situación y ya por último quería ayudar más a los niños que padecen en esa enfermedad”.
La dama indicó que hasta la fecha no tiene idea por qué mataron a su esposo ya que no tenía enemigos y él no le había manifestado que tuviera problemas.
Tercero dijo que le gustaría que el caso de su esposo se resolviera.
Una de las ilusiones de José Roberto Trejo era ver graduados a sus hijos de médicos igual que él.
Un amigo
Allan Dunaway, presidente de la fundación Llaves que da asistencia a las personas que conviven con el vih-sida, dijo que Trejo fue el primer médico que trató desde el punto de vista humano el problema de esa enfermedad y se convirtió en un amigo “de las personas que vivimos con vih”.
Refirió que Trejo inició un proceso para la aprobación de la ley especial del vih-sida y los apoyaba en las iniciativas que ellos elaboraban para el acceso a medicamentos.
Dunaway manifestó que el doctor Trejo les daba consejería y gracias a sus gestiones ahora hay otros médicos que les dan ese tipo de asistencia.
“Él empezó a hablar con sus colegas para despertar sensibilidad en ellos y que vieran a los pacientes de vih como seres humanos”.
Exigen investigación
“A nosotros nos quedó un vacío muy grande porque los doctores no estaban acostumbrados a tratar a las personas como seres humanos y ahora eso ha mejorado un poco.
Pero siempre hace falta ese punto de la sensibilización porque no es fácil que una persona viviendo con vih-sida tenga tranquilidad.
Cuando vamos al hospital Mario Rivas no sentimos esa respuesta como cuando estaba el doctor Trejo porque se dan maltratos, discriminaciones y nos afecta mucho en el aspecto psicológico el buscar ayuda médica”, manifestó Dunaway.
Pasivo
El presidente de Llaves dijo que ellos piden que siga la investigación para que determinen qué pasó y quiénes son los responsables del crimen.
El jefe de homicidios de la Policía de Investigación, Óscar Ardón, dijo que el expediente del caso está pasivo.
Manifestó que hasta la fecha no manejan una hipótesis sobre el móvil de la muerte del doctor José Trejo.
En vida el doctor José Roberto Trejo Guzmán.
Luisa María Pineda
Trejo tuvo discusiones fuertes por teléfono
San Pedro Sula. El doctor José Trejo tuvo discusiones fuertes, vía teléfono, con alguien dos días antes de que lo mataran. Esas discusiones fueron motivadas por los precios bajos que daba en los medicamentos para el tratamiento del sida, según lo relatado por su colega y compañera de trabajo Luisamaría Pineda, jefa de epidemiología del hospital Mario Rivas.
Pineda indicó que ella se enteró de que Trejo tuvo dos discusiones a través de su celular porque había gente interesada en mantener los precios altos de las medicinas.
Recordó que su colega incluso empezó a importar él directamente los fármacos para ofrecerlos a bajos costos y eso lo hacía porque en su clínica tenía mucho paciente de escasos recursos económicos.
Manifestó que dos días antes de que lo mataran, Trejo recibió una llamada cuando los dos estaban analizando el caso de un paciente en la clínica del hospital Mario Rivas, y discutió fuertemente con el interlocutor por la situación de las medicinas.
“Yo escuché cuando él le respondió: ‘Qué me vas a hacer, matarme’, y él le dijo que ‘de no tener respuesta en el país iba a continuar introduciendo los medicamentos tal y como lo estaba haciendo’.
Yo le dije que tuviera mucho cuidado porque no sabía si en el fondo esa amenaza se podía concretar”, relató la doctora.
Pineda dijo que después otro médico le comentó que el día antes de que ultimaran a Trejo éste se encontraba viendo un paciente en el Hospital del Valle y recibió una llamada al celular, en la cual tuvo otra acalorada discusión con la persona que le habló.
Indicó que ellos no tienen una idea clara ni precisa del cuál fue el móvil de la muerte del doctor, “pero sospechamos que tal vez pudo haber tenido relación con los medicamentos antirretrovirales”.
Manifestó que la relación de las llamadas con el crimen de su compañero es lo que hace sospechar que ése pudo haber sido el problema.
Lamentó que a cuatro años de su muerte no se haya esclarecido el caso.
Asesinato de José Trejo
•El 11 de abril del 2003 ultimaron a José Roberto Trejo Guzmán en su consultorio, ubicado en el barrio Lempira.