San Pedro Sula. Juan Diego Mejía Alarcón (50), voluntario de la catedral San Pedro Apóstol de esta ciudad, fue dejado en libertad luego de que la jueza le dictara sobreseimiento provisional.
A Mejía Alarcón se le seguía un proceso penal por el delito de extorsión. Según lo establecido por los agentes de la Fuerza Nacional Antiextosión, supuestamente el imputado estaba exigiendo una cantidad de dinero a una menor a cambio de no acosarla sexualmente.
No consideró pruebas
Ayer se celebró la audiencia preliminar y la jueza del Juzgado de lo Penal consideró que no existen elementos para elevar la causa a juicio oral y público.
El imputado fue arrestado el pasado 15 de junio en un centro comercial cerca de la catedral, luego de que la supuesta afectada denunciara que estaba siendo extorsionada por Mejía Alarcón, quien estuvo casi cuatro meses recluido en el Centro Penal Sampedrano, ya que en la audiencia de declaración de imputado se le dictara detención judicial. Después se le decretó auto de formal prisión y siguió en el presidio hasta ayer que fue dejado en libertad.
Mejía Alarcón servía en el mantenimiento de la catedral sampedrana y el manejo del equipo de audio durante las celebraciones eucarísticas.
La supuesta afectada dijo en su declaración que el hombre al servicio de la Iglesia la acosaba y amenazaba con matar a su madre y secuestrarla si no lo llamaba por teléfono varias veces al día. Además le exigía dinero a cambio de no acosarla. La madre de la menor fue quien al parecer descubrió la situación e interpuso la denuncia.