26/06/2022
12:19 PM

Más noticias

'Casi podría asegurar que lo que sucedió con Keyla fue estrangulación de cuello”: Julissa Villanueva   

Informe del Ministerio Público revela que la muerte de Keyla Patricia Martínez fue un homicidio. La Atic inspeccionó la celda en donde la enfermera estuvo detenida.

TEGUCIGALPA.

El Ministerio Público confirmó ayer que la muerte de la universitaria Keyla Patricia Martínez Rodríguez fue a causa de una asfixia mecánica, lo que de acuerdo con medicina legal se trata de un homicidio.

La estudiante de Licenciatura en Enfermería de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah) fue víctima de terceros y no un suicidio como informó en primera instancia la Secretaría de Seguridad.

“El Ministerio Público está en la capacidad de informar que la autopsia reflejó que la muerte de esta joven fue por asfixia mecánica; de acuerdo con medicina legal lo que demuestra es que fue un homicidio, sin embargo, todavía hacen falta resultados anexos que agregar a esta autopsia”, expresó Yuri Mora, portavoz del Ministerio Público.

Conociendo estos detalles derivados de la autopsia médico legal, el ente acusador del Estado solicitó que los agentes policiales que estaban asignados a la Unidad Departamental de Policía No. 10, de La Esperanza, Intibucá, sean puestos a la orden de los fiscales que investigan la muerte de Keyla Martínez.

Mora agregó que un equipo sigue recabando testimonios y declaraciones de las personas que estaban detenidas en esta estación policial el día que murió la universitaria y revisan los libros de novedades y las cámaras de seguridad que hay en la posta y la ciudad de La Esperanza.

Los resultados pendientes se obtendrán de los análisis realizados a las muestras del hisopado vaginal que se le practicó a la víctima. Estos fluidos posteriormente serán comparados con muestras que puedan ser obtenidas de los policías que participaron en su detención, en busca de confirmar o descartar si hubo abuso sexual.

Keyla Patricia (de 26 años) y su amigo doctor Edgard José Velásquez fueron detenidos el sábado 6 de febrero a las 11:30 pm por infringir el toque de queda. A ambos los llevaron a la posta, en donde horas después hallaron a la enfermera auxiliar sin vida, según las versiones preliminares de la Policía atada del cuello a la puerta de la celda, usando la blusa que vestía. La llevaron al hospital Enrique Aguilar Cerrato, supuestamente con signos de asfixia, pero al llegar los médicos dijeron que estaba muerta.

Julissa Villanueva, médico forense, dijo que en el caso de Keyla Martínez “está claro lo que sucedió, es una muerte violenta bajo custodia. Por todo lo que se ha especulado sabíamos que podía ser un homicidio, el hecho de la presión popular, de que la sociedad entera se conmocionara y que organizaciones de los Derechos Humanos estuvieran detrás, obliga a que el Ministerio Público resolviera el caso en menos de 48 horas”.

La especialista dijo que “ya se sabía” la información del Ministerio Público de que se trata de una asfixia mecánica. “Esos hallazgos se iban a encontrar fácilmente en un contra peritaje, si todos los días el pueblo hondureño presionara de esta manera, también supiéramos qué sucedió con el 94% de otros casos de feminicidios que quedaron en impunidad”.

Villanueva explicó que asfixia mecánica es cuando hay una compresión directa de un agente externo que comprime las estructuras. “Por ejemplo, al hacer compresión directa sobre su cuello o le comprimen la nariz, la boca o todo lo que sea que provoque para detener el proceso de respiración se llama asfixia mecánica, casi podría asegurar que lo que sucedió con Keyla fue estrangulación de cuello, porque se necesita de minutos para poder matar y más si se trata de una persona sometida, o pudo ser una asfixia por sofocación, pero nunca una asfixia por ahorcadura con suéter, eso era algo ilógico”.

La exdirectora de Medicina Forense agregó que tienen que seguir las pesquisas “para determinar si hay signos de abuso sexual o cómo estaba su estado de conciencia, si tenía lesiones defensivas, si fue torturada o golpeada”.

Entrega

Tras dos días de permanecer en la morgue del Ministerio Público, los restos mortales de la también enfermera auxiliar fueron retirados ayer a las 11:48 am. Lilith Cálix, prima hermana de Keyla, dijo a la salida de la morgue: “Nosotros necesitamos ya darle cristiana sepultura a ella, esto se nos ha salido de las manos en muchos sentidos”.

En cuanto al médico que acompañaba a Keyla la noche del 6 de febrero, la familiar aseguró que “no hemos tenido ningún contacto con el doctor, no sabemos nada de él”. Agregó que la familia tomó la decisión de que el cuerpo vaya para La Esperanza, “ya tiene muchos días de estar aquí”. Esto descartó la posibilidad de practicarle una segunda autopsia como la familia de Keyla Patricia lo había manejado en un inicio.

“El único ente autorizado por el Estado para realizar autopsias médico legales y determinar cuál fue la causa y manera de muerte es Medicina Forense. No hay ninguna institución en Honduras, ni pública, ni privada que pueda practicarla”, explicó Issa Alvarado, portavoz de Medicina Forense.

Investigaciones

Equipos de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (Atic) llegaron ayer a la estación donde fue encarcelada Keyla Patricia Martínez. Jorge Galindo, vocero de la Agencia Técnica en Investigación Criminal (Atic), manifestó que el Ministerio Público a través de la Fiscalía de Delitos Contra la Vida ha continuado con las investigaciones.

En la estación policial de La Esperanza decomisaron libros de novedades e inspeccionaron las patrullas de la Policía.

“También se han decomisado videos y en la celda en donde ocurrió el hecho, el equipo realizó un trabajo técnico científico denominado planimetría, los resultados serán presentados a la Fiscalía, este caso está siendo conocido por la sección que investiga las muertes que son cometidas por funcionarios del Estado y miembros de seguridad”, explicó Galindo.

Además, trabajan en la ubicación de cámaras de seguridad instaladas en la zona y perímetros donde la universitaria Keyla Patricia Martínez Rodríguez y el médico Edgar José Velásquez Orellana fueron detenidos por la Policía el sábado 6 de febrero.