Dos jóvenes reportaron la ausencia de su madre, que se habría marchado hace seis años a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades.
Doris Elizabeth Figueroa Mejía dejó atrás cinco hijos cuando se marchó el 14 octubre de 2005 y desde entonces sólo se comunicó en tres ocasiones con sus familiares.
Según las declaraciones de Karen Ortiz, 18, su hija mayor, durante la primera semana, Figueroa llamó indicando que se encontraba en México y dos semanas después llamó desde la ciudad de Veracruz. A la tercera semana llamó indicando que había caído presa y necesitaba dinero para ser liberada. La mamá de ésta y la abuela de los menores Doña Felipa Mejía, 72, recolectó el dinero y se lo envió con un amigo de la familia. Lastimosamente, “don Manuel”, que viajó a México buscando a la señora, regresó dos semanas después sin ella.
Aunque les aseguró a sus familiares que sí logró sacarla de la prisión en Veracruz, les informó que decidió no regresar a Honduras y se quedó en México. Ésa sería la última vez que sus hijos sabrían algo de su madre.
Con la publicación de este artículo, las hermanas esperan que su madre o alguien que la conozca se comunique con ellas y sus demás hermanos.
“Sólo queremos saber que está viva y que está bien, aunque no quiera regresar”, expresaron sus hijas Karen y Janie Ortiz.