11/07/2026
11:31 AM

Brutal decomiso

La calle peatonal de la capital se convirtió ayer al mediodía en el escenario de una batalla campal. Lo que inició como un decomiso de discos piratas se convirtió en un brutal desalojo por parte de la policía.

La calle peatonal de la capital se convirtió ayer al mediodía en el escenario de una batalla campal. Lo que inició como un decomiso de discos piratas se convirtió en un brutal desalojo por parte de la policía.

El enfrentamiento entre civiles y uniformados dejó el saldo de un agente herido, tres golpeados, seis vendedores capturados y un vehículo del cuerpo policial con averías. En la acción hubo varios disparos sin consecuencias que lamentar.

El objetivo de la operación policial era cumplir la Ley de derechos de autor, principalmente con las ventas de música y películas pirateadas, tanto en los mercados como en el centro de la ciudad.

Zafarrancho

Eran las 12.30 del mediodía cuando equipos de la Dirección General de Investigación Criminal, Dgic, partieron hacia distintos puntos de las zonas comerciales de la capital con la misión de decomisar discos pirateados distribuidos en grandes cantidades en puestos callejeros.

Los vendedores reaccionaron con violencia en la calle peatonal irrespetando a la autoridad policial, lo que obligó a cuatro agentes de la Dgic a buscar refugio en un almacén ante el peligro.

Oficiales de la institución solicitaron apoyo a la Policía Metropolitana, de donde se desplazó un pelotón antimotines a tratar de controlar la situación y evitar una tragedia.

Policías uniformados y civiles con armas en las manos sacaron a los vendedores de la tienda y fuertemente custodiados los llevaron hasta el sitio en donde se encontraban las patrullas, en el extremo norte del Parque Central.

En medio de forcejeos, disparos y golpes, los policías procedieron a capturar a los cabecillas de la revuelta, seis de los cuales fueron trasladados a las celdas de la Dgic, en donde serían puestos a la orden de la Fiscalía para que se les abra un proceso en los tribunales de justicia.

La movilización policial dejó como resultado el arresto de seis personas, entre ellas Ericka Patricia Guzmán Gómez, Guadalupe Reyes Carías, Rosa Maribel Castro Flores, quienes fueron tratadas sin piedad por los uniformados, golpeándolas y tratando de colocarles las esposas a la fuerza, mientras los hijos de una de ellas observaban las brutales escenas.

También fueron llevados a prisión tres menores de edad, supuestos autores intelectuales y materiales de la revuelta.

En plena batalla se produjo una lluvia de naranjas, piedras y otros objetos, así como ataques con palos, lo cual alteró los ánimos de algunos policías, quienes dispararon sus armas de reglamento.

Daños humanos

En el enfrentamiento, cuatro elementos de la Dgic fueron agredidos; uno sufrió una herida en la cabeza tras ser atacado con un martillo por Ericka Patricia Guzmán Gómez, según lo muestran algunos vídeos.

Del bando de los civiles resultaron con lesiones leves, aunque hubo brutalidad policial.

Los uniformados llevaron a rastras por el Parque Central de la capital a las vendedoras, una fue golpeada con un tolete sin piedad alguna.

Las mujeres que intentaban repeler la policía fueron capturadas.

“Perros hijos de p...; basuras, ladrones, malditos, desgraciados”, eran entre otras las frases que decenas de vendedores les gritaban a los agentes del orden público, mientras centenares de curiosos observaban de cerca el vergonzoso incidente que, por enésima ocasión, se protagoniza en el centro de la capital.

Un microbús de la Dgic resultó con los focos, las vías y las tijeras quebradas, como producto de la reacción violenta de la turba.

La policía decomisó una cantidad considerable de discos compactos con música y películas reproducidas ilegalmente, para presentarlas ante el juzgado que conocerá la causa. Reporteros gráficos y periodistas de los diferentes medios de comunicación se salvaron milagrosamente de salir golpeados en el cruce de objetos que se produjo.

El inspector Marvin Flores de la Dgic aseguró que los equipos sólo salieron a realizar un operativo en coordinación con la fiscalía especial encargada de la investigación de este tipo de delitos y que ya los habían practicado con anterioridad sin que se registrasen altercados como el sucedido.