Exigiendo justicia le dan el adiós a la pequeña Fátima

Familiares de la niña que murió en una balacera piden alto a la inseguridad en la ciudad de Comayagua

Los restos de la niña fueron velados en su casa en barrio Arriba, luego fue sepultada.
Los restos de la niña fueron velados en su casa en barrio Arriba, luego fue sepultada.

Comayagua, Honduras.

Con globos blancos como símbolo de paz y exigiendo un alto a la inseguridad que se ha desatado en la ciudad de Comayagua, amigos y familiares le dieron el último adiós a Fátima Valentina Benítez Jaco.

La pequeña de 10 años, estudiante del quinto grado en la Escuela Inmaculada Concepción, murió de forma violenta la tarde del martes en un tiroteo a pocos metros de su casa.

El velatorio fue en su vivienda en el barrio Arriba. Sus padres y familiares aún no podían creer la manera en que le arrebataron la vida. “La muerte de mi hija va a quedar impune como otras muertes que hay en el país, lo único que me conforta es que mi hija ya descansa en paz en la gloria de Dios”, dijo su padre.

El féretro que contenía los restos de la niña fue llevado al cementerio general de la ciudad, acompañado de su madre Bertha, su padre y decenas de familiares y amigas que la definieron como una niña dulce que anhelaba concluir su año escolar. A las 4:00 pm su cuerpo fue depositado en su última morada en medio de llanto, dolor y un clamor de paz.

Hecho

La niña salió el martes por la tarde con un familiar para dar un paseo cuando de repente un sujeto que venía siguiendo a otro con la intención de matarlo empezó a disparar su arma de fuego en plena calle.

Al escuchar los disparos, la niña salió corriendo de regreso a su casa, pero antes de llegar fue alcanzada por una bala.

El cuerpo, cubierto de sangre, quedó tirado cerca de la puerta. De inmediato fue auxiliada por vecinos y llevada en un vehículo a un centro asistencial privado.

La Prensa