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Guillermo Irías, viste a la mujer en Nueva York

  • Actualizado: 28 agosto 2017 /

El hondureño conquista la gran manzana.

Nueva York, Estados Unidos

Guillermo Irías se inspiró en el arte de la confección de su madre, sus tías y hasta de su abuela para convertirse en un diseñador de modas. Ahora se abre pasó en Nueva York después de haber reforzado conocimientos con educación superior.

Ha fundado su propia compañía que bautizó como GIA, la fusión de las iniciales de su nombre y de la palabra atelier. Su pasión por el diseño lo llevó a emprender nuevos retos en la Gran Manzana, y no le ha ido mal. Ha presentado sus colección en pasarelas en Nueva York, Washington y Denver y ha recibido invitaciones para exponer su talento en Inglaterra, Canadá, otras ciudades de Estados Unidos y hasta Dubái.

“El haber crecido entre mujeres me ayudó a descubrir mi pasión por la moda para mujer, el cual es mi fuerte. Al finalizar la secundaria estaba seguro que quería ser diseñador. Mi madre fue escéptica de mi decisión por el hecho de que el país no tenía la oportunidad de educar y prometer un futuro laboral. Entonces ingresé a la carrera de arquitectura, pero después de un año me di cuenta que estaba equivocado y decidí hacer realidad mi sueño, aunque no tenía ni idea como lo lograría”, explica.

Guillermo no se quedó de brazos cruzados y encontró la forma de aprender profesionalmente. Después de su paso por la Universidad Creativa de San José, Costa Rica, regresó a Honduras donde el destino le puso en su camino a los diseñadores Marysabel Medina de Tegucigalpa y Darío Sánchez de La Ceiba.

“Estoy eternamente agradecido con ellos. Darío me ayudó con consejos de confección y enseñándome métodos para la realización de prendas. Marysabel es una de mis diseñadoras favoritas en el país” y ambos aportaron para forjar el futuro de Guillermo.

Sus primeros pasos

Comenzó haciéndole ropa a sus amigas y gracias a referencias de boca en boca pudo ampliar su clientela cosiendo para gente de Tegucigalpa, Copán, La Ceiba y San Pedro Sula. “Recuerdo que viajaba a esos lugares con mi máquina para coser y tallaba mis vestidos y hacía todo hasta que los entregaba. Después decidió poner mi primer taller y fue en La Ceiba”, comenta.

Participó en un programa de televisión donde ayudaba al televidente a entender un poco más la moda. Eso lo hizo durante dos años y medio. Luego participó en un concurso de nuevos talentos de diseño organizado por una cadena de tiendas. Al final y después de muchos retos, fue el ganador. Ya con un nombre en construcción, realizó dos colecciones que presentó en San Pedro Sula y Tegucigalpa.

Tras un viaje realizado a Nueva York, pudo conocer el Instituto Tecnológico de la Moda y la escuela de Parsons y ahí nació un interés exagerado por aprender más. “Tuve la oportunidad de estudiar moda en el instituto FIT y me escogió como uno de los estudiantes con más proyectos realizados”, destaca. Luego se mudó a la Gran Manzana donde comenzó su futuro en la industria.

Su estilo

Las prendas de GIA son modernas y con un toque sofisticado. “Celebro la elegancia y la versatilidad de la ropa para el día y para la noche. Soy diseñador del ready to wear o listo para usar”.

Es amante de los estampados, porque aportan personalidad y originalidad. Sus telas favoritas son las brocadas y las translúcidas como el shifón y el georgette por el movimiento que aportan.

Su inspiración es Gia Marie Carangi. “Mi marca es un tributo a ella, donde pienso ayudar a la fundación Gia Carangi, que lucha por jóvenes con problemas de drogadicción y prevención de vih. Mi ropa es para mujeres y hombres profesionales con caprichos por la moda con estampados creativos y cortes clásicos”, define.

Son de cortes elegantes y largos, con estampados y brocados, cortes clásicos y sofisticados.

Sus planes es regresar pronto a Honduras No abrirá una tienda en el país. Está enfocado en su carrera en Nueva York.

Su marca se caracteriza por la versatilidad en el diseño y la originalidad que le aporta como creativo.

Propuestas para él o ella es el arte que ofrece Guillermo Irías.