¿Qué preguntan en el Censo 2026? Así es la boleta que llega a los hogares
LA PRENSA muestra los principales bloques del cuestionario utilizado por los censistas para conocer cuántos somos, dónde vivimos y cuáles son las condiciones de los hogares en Honduras
- Actualizado: 24 de agosto de 2026 a las 19:29 -
¿De qué está hecha su casa?, ¿de dónde obtiene el agua?, ¿tiene internet?, ¿cuántas personas viven en el hogar? son algunas de las interrogantes que forman parte de la boleta utilizada en el XVIII Censo de Población y VII de Vivienda 2026 que desarrolla el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El cuestionario no se limita a contar habitantes. Está diseñado para obtener una radiografía de las condiciones en que vive la población y, por esa razón, avanza desde datos generales de la vivienda hasta información específica de cada integrante del hogar.
La boleta está organizada en grandes secciones. Algunas preguntas se hacen una sola vez por vivienda o por hogar, mientras que otras dependen de la edad, sexo y características de cada persona. Estas son las principales:
¿Dónde está y cómo es la vivienda?: La entrevista comienza ubicando la vivienda. El censista registra departamento, municipio, aldea, ciudad o caserío, barrio o colonia, manzana y dirección. También identifica qué tipo de estructura encontró y si en ella vive actualmente alguna persona. Luego comienza la descripción física de la vivienda: si es una casa independiente, apartamento, cuarto en mesón, rancho, vivienda improvisada u otro tipo de inmueble.
Una parte importante del cuestionario busca determinar las condiciones materiales y el acceso a servicios básicos. Se pregunta de qué están hechas principalmente las paredes, el techo y el piso, así como la forma en que llega el agua a la vivienda y cuál es su procedencia.
Las opciones contemplan desde sistemas públicos o privados hasta pozos, ríos, manantiales o vendedores de agua. También se consulta cuál es la principal fuente de alumbrado —incluidos electricidad, panel solar, vela u ocote— y qué hace el hogar con la basura. La boleta registra además el número de piezas de la vivienda y permite determinar si dentro de una misma edificación viven varios hogares que compran y consumen sus alimentos por separado.
El siguiente bloque entra directamente a las características del hogar. Pregunta cuántas habitaciones se utilizan para dormir, si existe un espacio exclusivo para cocinar, con qué combustible preparan los alimentos y qué tipo de sanitario o letrina utilizan. También pregunta por la tenencia de la vivienda —propia, alquilada, prestada u otras modalidades— y registra bienes y servicios disponibles en el hogar, como refrigeradora, estufa, aire acondicionado, lavadora, televisor, computadora, teléfono celular, internet, automóvil, motocicleta y lancha.
Uno de los apartados más detallados busca medir las condiciones de alimentación. La boleta pregunta si durante los últimos 12 meses algún adulto dejó de desayunar, almorzar o cenar por falta de dinero; si comió menos de lo que debía, tuvo poca variedad de alimentos, sintió hambre o llegó a pasar un día entero sin comer. Cuando existen menores de 18 años en el hogar, se incluyen preguntas similares para identificar si se les sirvió menos comida o si alguno tuvo que acostarse con hambre.
En el apartado de educación, el censo consulta si la persona asiste actualmente a un centro educativo, de manera presencial o virtual, y cuál es el nivel y grado más alto que ha aprobado. También pregunta por la carrera o especialidad cursada, si logró finalizarla y si sabe leer y escribir. El formulario contempla desde alfabetización, prebásica y educación básica hasta media, estudios técnicos, educación superior, especialidades, maestrías y doctorados, con el fin de conocer el nivel educativo de la población hondureña.
Lugar de nacimiento y residencia: El censo pregunta dónde vivía la madre cuando nació cada integrante del hogar, en qué país nació la persona y, si llegó desde el extranjero, en qué año y mes se estableció en Honduras. También consulta dónde residía hace cinco años.
Para quienes anteriormente vivían en otro municipio o país, la boleta busca conocer qué motivó el traslado. Entre las respuestas aparecen búsqueda de empleo, estudios, reunificación familiar, inseguridad, pérdida de cosechas y desastres naturales.
A las personas de 12 años y más se les pregunta si están casadas, en unión libre, separadas, divorciadas, viudas o solteras. Además, desde los tres años se consulta si asisten actualmente a un centro educativo de forma presencial o virtual. También se hacen preguntas sobre fecundidad, hijos nacidos vivos, fechas de nacimientos.
El formulario registra el nivel y grado más alto aprobado, desde alfabetización hasta estudios universitarios, maestrías y doctorados. También pregunta si la persona sabe leer y escribir y si ha utilizado computadora, tableta, teléfono celular o internet durante los últimos tres meses.
Trabajo, búsqueda de empleo y ocupación: El censo pregunta si la persona trabajó al menos una hora durante la semana anterior, si buscó empleo recientemente y si estaría disponible para trabajar. También registra la ocupación, las tareas que realiza y la actividad del negocio, empresa o finca donde labora.
El recorrido por la boleta muestra que el censo va mucho más allá de contar habitantes. Las preguntas buscan conocer cómo viven los hondureños, qué servicios tienen, cuál es su nivel educativo, en qué trabajan, si han migrado y cuáles son las condiciones de sus hogares, información que permitirá actualizar la radiografía social y demográfica del país después de más de una década.