Con el fin de detener el crecimiento de los asentamientos humanos arriba de la cota 200 en El Merendón y establecer los límites, el Programa de Asignación de Tierras (Path) junto al Instituto Hondureño de Conservación Forestal (ICF) seguirán delimitando la zona.
La semana pasada el diputado Marlon Lara retiró el anteproyecto de ley que pretendía reformar la cota 200.
Alex Vallejo, biólogo y coordinador de las áreas protegidas de la región forestal noroccidental del ICF, dijo que uno de los motivos que ha provocado el aumento de viviendas dentro de la zona es no tener bien definidos los límites.
“Hace muchos años se hizo la demarcación, pero los puntos están muy retirados y no están muy claros, por eso se está haciendo nuevamente. Los límites estarán representados por mingos”.
Vallejo informó que hasta el momento se han demarcado 27 kilómetros, y en esta segunda etapa se tienen planificado señalar más de 44 kilómetros. Se espera terminar con los trabajos en septiembre. “Quedarán 66 kilómetros sin marcar, pero está sujeta a modificaciones, por eso no se hará todavía”.
Rodolfo Bueso, gerente de
División Municipal Ambiental (Dima), adelantó que los representantes del Path presentarán el próximo jueves a la Corporación Municipal la segunda parte de la demarcación.
“Buscamos que quede debidamente demarcada, para poder actuar, en base a eso”.
Bueso explicó que durante este proceso han descubierto que San Pedro Sula tiene una medida más grande de lo que se creía en la parte de atrás de la montaña.
“Esa era una de las cosas que andábamos buscando, saber cuál era la medida exacta que se tiene porque los mingos estaban muy separados y por eso no se sabe con exactitud donde pasa la línea. Con esto se espera lograr que la gente no extienda sus cultivos, sobre todo las fincas de café”, dijo el funcionario.
Emigran por falta de trabajo
Orlando Tinoco, sociólogo y catedrático de la Unah-Vs (Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula), dice que la presión humana sobre la ecología es grave.
Explicó que muchos campesinos que se encontraban en la ciudad están emigrando nuevamente hacia la montaña por la falta de empleo.
“En Honduras el cuidado de El Merendón ha sido una tarea pendiente. Pero a raíz de las nuevas políticas es cuando se agudiza el desempleo a partir del noventa, por lo que la gente está buscando más lugares donde vivir y que haya trabajo.
El campesino, a pesar que nunca ha tenido prácticas científicas, ahora está presionando por más producción porque el dinero ya no les ajusta. La población ha crecido, se necesita más alimentación”.
El catedrático responsabilizó al Gobierno por la deforestación en El Merendón.
“El Estado ha fallado por no tener políticas que sean compatibles con el desarrollo y la producción, pues ellos deben de enseñarles prácticas amigables con el ambiente”.