En el colegio José Trinidad Reyes, hace 10 años, fue donde Elizabeth Pineda recuerda que usó por última vez un teléfono público. Era el medio más inmediato y económico para comunicarse con la familia, pues el aparato móvil no era tan accesible como ahora.
Una década después, las cabinas telefónicas sobreviven en diferentes puntos de la ciudad, pero en menor número. Ahora no funcionan con monedas, sino con tarjetas Telecard, tipo prepago. La demanda del servicio ha disminuido considerablemente por el avance de la tecnología, pero no ha desaparecido.
Darles vida
El gerente regional de Hondutel (Empresa Hondureña de Telecomunicaciones), Ernesto Pineda, informó que en la ciudad hay 700 teléfonos públicos que funcionan con ese nuevo sistema. Se trabaja en un plan para reubicarlos en centros o zonas donde puedan ser útiles para la población.
“Tenemos un proyecto destinado a darles vida a los teléfonos públicos porque estuvieron abandonados. Hemos empezado un plan para instalarlos en las escuelas con el fin de asignarles un número y que los padres puedan llamar desde allí a los alumnos. Los niños pueden comprar una tarjeta de 25 lempiras que pueden usar varias veces porque vale por 50 minutos”.
También se instalarán en colegios, hospitales y centros de salud donde algunos ya funcionan con éxito, mencionó Pineda. En las cabinas públicas también se pueden recibir llamadas. Cada aparato tiene un número asignado.
Si un ciudadano no posee saldo para llamar o no tiene tarjeta, puede hacerlo por cobrar al marcar el número 110. Así se conectará al número fijo que desea, ya sea una línea local o nacional. En esta ciudad, muchos de los aparatos fueron quitados porque ya se hallaban en mal estado; algunos de los que han quedado serán reubicados y en otros puntos se instalarán nuevos.
El gerente general nacional de Hondutel, Romeo Vásquez Velásquez, dijo que el plan se ejecuta gradualmente y aunque no le representen un ingreso significativo de dinero a la estatal, es más un servicio social que se ofrece a los hondureños.
Hondutel absorbe el mantenimiento general de más de 4,218 teléfonos públicos que operan con tarjeta Telecard en el país a diferentes precios desde 20 lempiras a 250.
Las autoridades dicen que la nueva plataforma de servicios facilita la administración, ya que no necesita mecanismos de tragamonedas ni microprocesadores internos; esto es para dar seguridad a los usuarios.
Las tarjetas pueden ser adquiridas en las oficinas comerciales de Hondutel. En algunos barrios y colonias las ofrecen hasta en pulperías.
Antecedentes
Los teléfonos públicos fueron instalados masivamente por primera vez en el país 1963. Antes de esa fecha, no todos tenían acceso a ellos.
Solo un número reducido de usuarios podían disfrutar de este servicio porque frecuentaban establecimientos comerciales como hoteles, casas de salud, pensiones, compañías de transporte, oficinas de negocios, teatros, barberías, bufetes, farmacias y en otros lugares, como las casas donde tenían teléfono rural.
A pesar del avance tecnológico, las cabinas de comunicación se mantienen y las usan muchos ciudadanos, sobre todo de edad avanzada.
Hay disponibles líneas fijas
Más de 11 mil líneas de telefonía fija tiene disponibles la empresa de telecomunicaciones Hondutel en la zona norte.
Las autoridades les piden a los ciudadanos interesados en la instalación que acudan a solicitarlas en las oficinas en el centro y en barrios y colonias.
En tres días como máximo, el solicitante podrá tener ese servicio en su casa o negocio.
El gerente regional de Hondutel en el norte, Ernesto Pineda, informó que en promedio están conectándose a esta red de servicio mil usuarios al mes.
El costo por la instalación de una línea fija residencial es de 500 lempiras y una comercial vale mil lempiras.