Los sampedranos tienen esperanzas en que la decisión del Congreso Nacional de otorgar facultades policiales a militares tendrá resultados positivos y que es necesaria en este momento en que las muertes están a la orden del día.
“Ojalá no sea un retroceso y los militares no abusen con los allanamientos y las detenciones como ocurrió en los 70”, dijo Julián Ochoa, un taxista de la tercera edad.
El tema no deja de preocupar a vendedores como Carmenza Andara: “Hay problemas con la seguridad y esperamos que no nos salga cara la medicina, pues ya ve lo que pasó con la Policía”. El Congreso Nacional autorizó la noche del martes por decreto que las Fuerzas Armadas ejecuten acciones policiales, excepto las de investigación.
Con este decreto, que interpreta el Artículo 274 de la Constitución, solo quedaría pendiente que el Poder Ejecutivo en consejo de secretarios de Estado apruebe un decreto de emergencia en materia de seguridad.
A partir de que entre en vigor esta ley, al ser publicada en el Diario Oficial La Gaceta, los elementos de las FF AA pueden capturar, participar en allanamientos, detener en casos in fraganti, hacer operativos de tránsito y seguir participando en acciones contra el crimen organizado.
Voces de apoyo
La esperanza no se pierde y el presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés, Luis Larach, y el alcalde sampedrano Juan Carlos Zúniga coinciden en que es una medida necesaria, siempre que sea transitoria.
El presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés, Luis Larach, dice que las Fuerzas Armadas son profesionales y muy capaces y han trabajado a lo largo de los años en su preparación.
“Es un momento de emergencia en que todos estamos siendo víctimas de la delincuencia común y del crimen organizado. Es oportuno que le presten el apoyo a la Policía Nacional”.
Larach explicó que hace mucho tiempo se debieron tomar medidas contra la inseguridad, pero nunca es tarde.
“Tomar acciones en este momento va a traer resultados. Se han hecho muchos esfuerzos, pero no se han visto resultados”.
El empresario dice que con esta decisión se esperan ver resultados a mediano plazo: “La depuración de la Policía o de las instituciones debe ser permanente, no esperar que revienten los problemas para tomar acciones. Se debe velar porque se cumpla la ley y se maneje de forma responsable, moral y ética. Eso debe prevalecer en la forma de pensar de todos los hondureños”.
Mejores relaciones
El alcalde Juan Carlos Zúniga dijo que apoya el decreto como proceso de transición, mientras se depura la Policía y, una vez que se tenga claro que esa institución puede seguir brindando seguridad, las Fuerzas Armadas deben volver a hacer el trabajo que les ordena la Constitución de la República.
Por la inseguridad y la depuración de la Policía apoya el decreto como proceso de transición, pero no definitivo. Para el jefe edilicio es el momento de terminar lo que se empezó: “Tomar las medidas necesarias y comenzar a trabajar de nuevo y que la gente empiece a confiar de nuevo en que tenemos una Policía al servicio de la comunidad. La Constitución ya establece las funciones de las Fuerzas Armadas, pero hay una emergencia y se debe trabajar de esa manera”.
Zúniga agregó que se han mejorado las relaciones con el Ejército y la Policía y eso es beneficioso para la comunidad. La Municipalidad dará apoyo en lo que sea necesario y cuando se estime conveniente se tendrán reuniones con las autoridades militares.
“Pido a los sampedranos tener confianza y no perder la esperanza. Sabemos que es una situación complicada. Comenzó un proceso de cambios necesarios y se espera que las decisiones que se tomen sean con soporte y eso se reflejará en mejores condiciones de seguridad y convivencia ciudadana”.
Ola de violencia irracional
El obispo auxiliar de la diócesis de San Pedro Sula, Rómulo Emiliani, dijo que no ha habido una reunión de la Iglesia para analizar el tema. “Considero que estamos ante una situación de emergencia nacional con una ola de violencia irracional y salvaje en la que no hay control de las autoridades”, señaló.
“No veo mal que de manera transitoria o temporal el Ejército ayude a controlar la violencia en el país y enfrentarse a las bandas criminales”. El obispo pidió que el decreto se ajuste a las normas del derecho, el respeto y la dignidad de la vida.
“Los militares están solamente para combatir la inseguridad y hay que recordar que han sido entrenados para la guerra, por lo que necesitan capacitación para no volver a los años 70 con la guerra fría”.