Monseñor Rómulo Emiliani, obispo auxiliar de la diócesis de San Pedro Sula, recomendó combatir la pobreza extrema y que los dirigentes políticos, gremiales y religiosos piensen y amen más a Honduras.
“Hay mucho problema de pobreza y miseria. Esto no justifica la delincuencia, pero hace entender que hay mucha gente, desesperada por la falta de empleo y oportunidades, que opta por ese comportamiento totalmente absurdo de robar, asaltar y matar”, dijo.
“Ha aumentado el consumo de drogas y alcohol y hay gente que anda muy loca y el estrés y el miedo significan que hay un crecimiento de una enfermedad colectiva denotada en la agresividad y el nerviosismo de las personas”.
Emiliani criticó la gran comercialización en el país de los juegos de video para niños porque casi todos son de violencia.
El obispo indicó que en el Valle de Sula prevalece la violencia con crímenes espantosos y aberrantes. El prelado calificó a los sicarios como “gente enferma y endemoniada”, pues no les importa matar a varias personas de una sola vez, por lo que la situación está bien complicada en San Pedro Sula y otras partes del país.