Entre aplausos, palabras de ánimo y agradecimiento, así fue recibido este día el japonés Shin Fujiyama en su paso por San Pedro Sula, previo a culminar su reto de correr 3,000 kilómetros en pro de la educación de la niñez de Honduras.
La misión del querido influencer con este reto es construir 10 escuelas en lugares donde los niños no cuentan con aulas dignas para recibir el pan del saber; una osadía que forma parte de su más grande propósito en el país: edificar 1,000 escuelas.
Los proyectos que se ejecutan con este recorrido se encuentran en Naco, Santa Bárbara, Copán, Villanueva, Ocotepeque, Choloma, y San Pedro Sula.
Shin se gana cada día más el corazón de los hondureños, pues su amor por los niños del país lo ha llevado a realizar grandes esfuerzos para lograr recaudar fondos y mejorar las condiciones educativas de miles de niños en todo el país.
Estas acciones no pasan desapercibidas a nivel internacional. Personalidades como el influencer Luisito Comunica, con millones de seguidores en sus redes sociales, así como Eduardo Espina y hasta el mismo presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se han unido a la causa, conmovidos por la labor del japonés. Este último donó dos bitcoins, que en lempiras suman más de 3 millones.
Fujiyama anunció el reto de correr 3,000 kilómetros en julio y fue el 12 de ese mismo mes que comenzó su osadía en Reynosa, México. Enfrentarse a climas extremos en los desiertos mexicanos, con temperaturas heladas que lo llevaron a desafiar su cuerpo y salud, no lo detuvieron para avanzar en esta carrera de amor.
El domingo 27 de octubre arribó a Honduras por el punto fronterizo con El Salvador. El sábado 2 de noviembre salió desde Naco, Santa Bárbara, hacia Dos Caminos, Villanueva, y este día, a eso de las 8:30, llegó al antiguo peaje del bulevar del sur en Chamelecón, San Pedro Sula, desde donde partió hacia la López Arellano en Choloma para retornar posteriormente a Río de Piedras en esta ciudad e inaugurar uno de los proyectos.
Mañana, tras 113 días de recorrido, culmina su reto de los 3,000 kilómetros al llegar a El Progreso, Yoro, donde ya se preparan para recibirlo.
Shin compartió con niños y adultos momentos emotivos que le dieron la fuerza para seguir su camino. Durante su estadía en Chamelecón, recibió la donación de varios colaboradores, entre ellos la Municipalidad sampedrana.