Su único reto no es la limitación física que padecen, también lo es conseguir un trabajo, ingresar a un centro educativo y hasta poder trasladarse de un lugar a otro.
La Asociación de Personas con Retos Especiales de Honduras, Apreh, realizaron ayer una movilización en conmemoración al Día internacional de discapacitados.
En San Pedro Sula son más de 550 afiliados de los cuales apenas pudieron participar unos 30 que salieron de la tercera avenida, a la altura de Diario LA PRENSA, hasta llegar al parque central.
José Inés Santos, vicepresidente de Apreh, señaló que la municipalidad les ofreció transporte, pero llegado el día no les cumplieron. “No sabemos qué pasó pero no pasaron por nuestros demás compañeros y por eso andamos pocos”, expresó Santos. El viernes, los discapacitados le entregaron un pliego de peticiones al alcalde Juan Carlos Zúniga en donde le piden una partida de 300,000 lempiras para ejecutar programas; y además pagar una deuda de la asociación con la Enee por 60,549.32 lempiras.
Las dificultades
Martín Mejía, presidente de la asociación, solicitó a las autoridades del país que se realicen más programas en relación a las personas con retos especiales.
“No tenemos acceso en las aceras, ni transporte especial, tampoco educación ni oportunidad de empleo”, manifestó Mejía. Añadió que quieren demostrar que son ciudadanos como cualquier otro con los mismos derechos. Según las estadísticas reveladas por Apreh, en San Pedro Sula el 12% de la población enfrenta una discapacidad. En la organización hay ciudadanos sordos, con visión baja o ciegos, con distrofia muscular, parapléjicos, amputados de pies o manos y con problemas medulares. Debido a las limitaciones físicas que enfrentan, les es difícil que les den empleo, especialmente a las mujeres, “son doblemente discriminadas”, dijo Mejía.
De los más de 550 miembros de la organización en San Pedro Sula, más de 400 no tienen trabajo. “Como grupo a nivel nacional pedimos al Gobierno que piense en nosotros y que abran oportunidades”, expresó Mejía. En la asociación hay administradores, supervisores, taxistas, que a pesar de tener una limitación física han demostrado que pueden formar parte de la fuerza de trabajo del país y valerse por sí mismos.