"Él va a la iglesia": familia del "Gato Negro" defiende su inocencia
Está señalado de ordenar y dirigir la matanza de 21 personas en una finca de palma africana en Rigores, Trujillo, Colón
- Actualizado: 04 de junio de 2026 a las 09:01 -
Carlos Mencías Molina, alias Gato Negro, fue capturado el martes durante un operativo policial ejecutado en la colonia San Judas de La Ceiba. Es señalado por las autoridades como uno de los presuntos implicados en la masacre ocurrida el pasado 21 de mayo en la finca Paso Aguán, sector de Rigores, en el departamento de Colón, donde 20 personas perdieron la vida.
De acuerdo con el comisionado Rolando Ponce Canales, jefe de la DPI, el detenido no solo habría participado directamente en la matanza ocurrida el pasado 21 de mayo, sino que también sería quien planificó el ataque contra las víctimas.
“Este individuo es el líder de la banda. Es la mente maestra y el que tuvo el dominio del hecho criminal”, declaró Ponce Canales, al tiempo que informó que se desarrollaban cuatro allanamientos simultáneos para recolectar evidencia que permita robustecer el expediente investigativo.
Las investigaciones establecen que las 20 víctimas fueron atacadas por un grupo armado cuando permanecían en una iglesia improvisada dentro de la finca Paso Aguán, en la comunidad de Rigores. Los campesinos fueron acribillados por varios sujetos que irrumpieron en el lugar.
Entre las víctimas figuran José Argueta Ventura, Gerson Ramos Paz, Edgar Hernández Díaz, Santos Díaz Suchite, Elder Esquivel García, Martín Ramos Mendoza, los hermanos Wilmer y Elmer Suchite García, Kelvin Cárcamo Canán, Christian Galdámez Núñez, Carlos Milla Pineda, Santos Zelaya Martínez y José Miranda Matute. También murieron las hermanas Mirza Yackelin, Miriam Janeth y María Linda Rodríguez, así como Hilario Cardona Murillo, Edilson Gómez Euceda, José Mendoza y Juan Ayala.
Una de las principales hipótesis fue expuesta por el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, quien aseguró que la masacre estaría vinculada a una disputa entre dos estructuras criminales dedicadas presuntamente a la explotación irregular de plantaciones de palma africana en terrenos usurpados.
“Esto es una pugna entre dos estructuras criminales. En ese conflicto murieron empleados de una de esas estructuras”, manifestó el funcionario durante una conferencia de prensa. Según explicó, el ataque habría sido una represalia tras el asesinato de un integrante de una organización rival, por lo que los agresores habrían dirigido su acción contra personas que supuestamente laboraban para el líder del grupo contrario.
Ayer, en los tribunales ceibeños, su padre, Pedro Molina, defendió que su hijo se dedica a "cortar naranjas y sembrar sandía". Además, declaró: "Nada de lo que lo acusan. Cómo va a creer que una sola persona va a matar a todo ese montón de gente. Busquen a los meros delincuentes. A veces, agarran al humilde. Que busquen a los que hicieron la masacre".
Por su parte, una hermana del detenido declaró a medios: "De muerte nos están amenazando. La Policía debe averiguar. Amenazan a mi sobrina, menor de edad. Metieron a la cárcel a una persona inocente. No hubo investigación cuando mataron a su mujer. Mi familia se tuvo que salir de ese lugar por las amenazas".
La pariente cerró diciendo que su hermano "no pertenece a ninguna banda" y que "él va a la iglesia". Un juez con jurisdicción nacional dictó el miércoles detención judicial contra Mencías Molina y lo envió a la prisión de Támara, en Francisco Morazán.