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Con plantón general muestran calamidad en el hospital Mario Rivas

  • Actualizado: 23 octubre 2013 /

No hubo consultas por varias horas, no se hicieron cirugías electivas por falta de oxígeno e higiene. Presidente promete dar respuesta.

San Pedro Sula, Honduras

Zodian Paguada llega a las seis de la mañana al hospital Mario Rivas, pero la puerta del consultorio de nefrología está cerrada.

La paciente renal no está enterada de que algunos médicos suspendieron su labor por varias horas de la mañana para darse cita en el pasillo que conduce a la consulta externa.

Tampoco se programaron las citas para las cirugías electivas de hoy. Esa labor que hacen las enfermeras también fue aplazada. Ellas están en el mismo pasillo. Tanto enfermeras, como médicos y empleados administrativo se unen para exigir el pago del personal de mantenimiento que sumaba ayer seis días de paro.

La huelga de los encargados del aseo del hospital se refleja en todas las instalaciones abarrotadas de basura. El olor nauseabundo, moscas y contaminación ha obligado a los médicos a dejar los quirófanos.

Pero ese era solo uno de los problemas. Los médicos también denuncian el desabastecimiento de oxígeno que llevó a suspender el lunes hasta las cirugías de emergencia y por dos días las electivas.

Todas las peticiones son expuestas una a una en el pasillo, mientras en la consulta externa cientos de pacientes esperan en las afueras de cada consultorio para ser atendidos. A los enfermos renales sí se les atiende, pero ante la falta de camilla algunos esperan sus fármacos en el suelo. Pese a ser los afectados directos de todas las carencias del Rivas los pacientes respaldan la acción del grupo de empleados.

“No importa que tenga que esperar un poco más, ellos merecen su pago por el trabajo que hacen”, expresa Paguada, quien lleva tres horas en las afueras del consultorio.

Plantón histórico

Lo ocurrido en el pasillo del Mario Rivas es un hecho histórico. Grupos de empleados de distintas áreas rompen el silencio y dejan en evidencia la crisis de la que pocos se atrevían a hablar.

“Somos salud y no podemos estar trabajando así. Estamos contaminando más al paciente e inclusive a nosotros. En este país si no se hace una presión de estas no podemos resolver nada”, expresa María Isabel Manzano, presidenta de la Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros Auxiliares de Honduras (Aneeah).

“Ayer -martes- no pudimos operar ni siquiera pacientes programados de emergencia, fueron seis los que se quedaron sin ser operados, dos de pediatría y cuatro adultos. Las enfermeras y los médicos estaban listos, pero no había oxígeno, varios fueron llevados a clínicas privadas y eso es totalmente responsabilidad del Gobierno”, asevera Marcial Zúniga, cirujano del centro hospitalario.

El plantón está previsto terminar a las nueve de la mañana, pero los empleados extienden el tiempo ante el rumor de la llegada del presidente Porfirio Lobo Sosa.

Vociferando consignas permanecen hasta que por fin a las diez de la mañana el mandatario, junto a su esposa y una caravana de militares, ingresa al Mario Rivas.

De inmediato Lobo Sosa asegura: “Tenga la garantía que voy a resolver. Voy a ver qué es lo que está pasando. Vengo a ver cuáles son los problemas porque yo me reúno, hablo y me dicen (los ministros) que están resuelto los problemas y veo que los problemas siguen y eso no puede ser”. El Presidente señala que fue a través de los medios de comunicación que se enteró de la situación caótica del Mario Rivas.

“Yo agradezco a la prensa que le permite conocer lo que no dicen los funcionarios. Se han dado los recursos, las instrucciones y si algo no funciona es por la maldita burocracia. Ya mucho cuento y mejor vengo a ver qué es lo que está pasando”.

Lobo se compromete a pagar

Tras una breve entrevista a los medios de comunicación, el mandatario ingresa a la oficina de dirección y empieza a recibir a los grupos en paro.

Durante dos horas, Lobo Sosa conoció la problemática que sume en una crisis interminable al hospital noroccidental.

Las autoridades del hospital junto al Presidente reciben a los representantes de la empresa que presta el servicio de alimentación, a la compañía de mantenimiento y a los médicos.

Víctor Aguilera, coordinador general de proyectos de la empresa de servicios múltiples, contó después de la reunión que Lobo se comprometió a pagarles seis millones de lempiras en los próximos ocho días.

Con esos fondos cancelarán solo tres meses, de los nueve que les deben a los empleados de mantenimiento.

La deuda total que tiene el Gobierno con esta empresa es de más de 20 millones de lempiras. “Nos van a dar un abono que cubre los meses de enero, febrero y marzo”. Los representantes de la empresa que proporciona el servicio de alimentación también tienen la oportunidad para dialogar con el Presidente.

“Tenemos ocho meses sin recibir pago del Gobierno, pero los empleados no se han parado porque nosotros les pagamos”, dice Mario Núñez, gerente general de la Procesadora y Distribuidora de Alimentos (Prodal). A esta empresa le deben más de 20 millones de lempiras.

Los médicos también le exponen a Lobo Sosa las carencias que atraviesan al momento de dar asistencia.

“Le hemos dicho que estos problemas inciden directamente en la atención de los pacientes. Si el hospital está limpio y hay oxígeno nosotros podemos volver a trabajar en sala de operaciones. El hospital estaba paralizado porque no había forma de trabajar, se podían hasta perder vidas por infecciones”, expresa Samuel Santos, neonatólogo del Rivas.

Tras salir de las oficinas de dirección, Lobo Sosa reitera que solucionará los problemas que hay con el suministro de oxígeno, abastecimiento de medicinas, pagos de aseadores, vigilantes y alimentación.

“Voy a darle seguimiento a que se cumplan mis instrucciones. No debe haber ningún problema en el tema de salud. Todos estos problemas no son imposibles de resolver”.

Al filo del mediodía el Presidente deja las instalaciones del hospital. No se sabe si hoy se reanudarán las cirugías electivas, pues la pipa de oxígeno que se compró el martes para mantener vivos a los pacientes y hacer las operaciones de emergencia solo dura tres días.