El 94% de los centros educativos de Ocotepeque están abiertos

Municipios de Lempira y Copán también optaron por esta modalidad ante la imperante necesidad de aprendizaje de niños y jóvenes.

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Ocotepeque está demostrando que es posible el retorno gradual y seguro a los salones de clase. La falta de recursos para acceder a Internet y usar medios audiovisuales lo llevó a implementar el regreso parcial a las aulas y les está funcionando. La prioridad es la bioseguridad. Fotos Melvin Cubas
Ocotepeque está demostrando que es posible el retorno gradual y seguro a los salones de clase. La falta de recursos para acceder a Internet y usar medios audiovisuales lo llevó a implementar el regreso parcial a las aulas y les está funcionando. La prioridad es la bioseguridad. Fotos Melvin Cubas

Ocotepeque

La pandemia del covid-19 ha golpeado fuertemente la salud y la economía de los hondureños; pero en los próximos años el país se enfrentará a algo que según los docentes podría dejar repercusiones más graves a largo plazo: la pandemia del analfabetismo.

Con la llegada del coronavirus en marzo de 2020, Honduras cerró de manera oficial las aulas de clase, dejando a 1.8 millones de estudiantes recibiendo contenido educativo en sus casas a través de cuadernillos, programas de televisión y radio, clases virtuales, a las que la gran mayoría de estudiantes no tiene acceso, sobre todo en regiones empobrecidas.

La necesidad de continuar con el proceso de enseñanza-aprendizaje se convirtió en una prioridad en Ocotepeque, en el occidente del país, adonde sus 16 municipios abrieron de nuevo las escuelas y se sigue un proceso de retorno seguro a clases.

24,000
estudiantes de todos los niveles educativos de Ocotepeque están recibiendo clases semipresenciales.

A pesar de los riesgos, impartir clases en las aulas se convirtió en un reto que asumieron docentes, autoridades educativas, pobladores y autoridades locales en todo el departamento, adonde se emplean creativas medidas para reducir riesgos.

Ejemplo de creatividad es el que se dio en el centro de educación prebásica Juan Ramón Molina en el casco urbano del municipio de San Francisco del Valle, adonde con esfuerzo de los padres de familia, docentes, Municipalidad y autoridades educativas se adquirieron mesas de trabajo con cabinas que aíslan a los niños y que puedan trabajar en el aprendizaje.

El costo del proyecto de cabinas individuales para más de 80 niños matriculados fue de 60,000 lempiras.

Mauro Hernández, director departamental de Educación de Ocotepeque, indicó que padres de familia, docentes y gobiernos municipales consolidaron un equipo de trabajo y con la contribución de instituciones y oenegés se ofrecen medidas para que el riesgo de contagio de los estudiantes en los centros educativos sea mínimo.

5,000
tabletas ha entregado el Gobierno a través de la Secretaría de Educación a departamentos priorizados a nivel nacional.

Sistema semipresencial

Para que un centro educativo pueda incorporarse al sistema semipresencial se debe organizar la comunidad, solicitar al docente que asista al centro educativo a impartir clases, y con la venia de ambas partes se documenta en un acta de solicitud para que esta sea evaluada por las direcciones municipales de educación. Una vez aprobadas, las solicitudes se llevan al Comité de Emergencia Municipal (Codem) y este aprueba la apertura. Las medidas de bioseguridad se dan desde el ingreso de los estudiantes a los centros, adonde no se permite la entrada de personas sin mascarilla, ni con temperatura corporal más alta de los 37 grados centígrados.

Los horarios de clases presenciales no sobrepasan las dos horas continuas, no se dan recreos y los alumnos no pueden ingerir alimentos dentro de los centros de enseñanza para evitar que se quiten la mascarilla.

En las aulas se acondicionaron los espacios para que no se excedan grupos de más de 10 alumnos.

Esta medida obliga a que los docentes permanezcan incluso en doble jornada en aquellos centros con alta matrícula, con el fin de atender a grupos reducidos en la mañana y en la tarde a otros grupos.

Cuando hay voluntad de todas las partes el regreso a clases sí puede ser seguro; pero siempre hay necesidades de implementos de bioseguridad y esose debe gestionar

Mauro Hernández, director departamental Ocotepeque

Se solicita que cada estudiante lleve su propio alcohol en gel, y cuando son de escasos recursos, los docentes gestionan donativos con organizaciones locales para siempre proveer los centros con artículos de limpieza y desinfección.

Cuando un estudiante presenta síntomas de alguna enfermedad se le permite que no asista al centro educativo hasta que presente mejoría, y cuando hay sospechas de contagio de covid-19 se cierra el centro por dos semanas consecutivas.

“Este es un ejemplo de trabajo en equipo, todos trabajamos juntos para proteger la salud, pero muy conscientes que para lograr mantener una educación de calidad por la que siempre se ha caracterizado Ocotepeque. Es necesario que los maestros estén frente a sus alumnos”, explicó el director departamental.

Cada estudiante asiste al centro educativo en un máximo de tres días a la semana.

En Ocotepeque, el 94% de los centros educativos ya fueron abiertos y se imparten clases de manera semipresencial a unos 24,000 estudiantes de 29,000 matriculados.

Alrededor de cinco mil estudiantes que están en diversificado reciben clases en plataformas virtuales.

Tomamos la decisión de mandar a nuestros niños a la escuela porque su educación es prioridad, y para proteger su salud procuramos que lleven su mascarilla

Karen Cartagena, madre de familia en Tomalá, Lempira

Experiencias

En la comunidad de Las Mesitas, en el municipio de San Francisco del Valle, Ocotepeque, el profesor Carlos Alfredo Madrid relató que en 27 años de impartir clases jamás imaginó tener que colocar un listón de aislamiento para delimitar el espacio para dar clase dividido con el de sus estudiantes.

“Jamás imaginé que impartiría clases con una mascarilla o que tuviera que estar separado de mis estudiantes. Nosotros comenzamos a venir a la escuela desde el año pasado y aprovechábamos el día que nos tocaba circular para venir al centro porque tenemos un compromiso con la enseñanza de estos niños”, relató.

Bladimir Pineda, profesor de matemáticas en la aldea Las Mesitas, contó que “como docentes nos vamos acomodando a horarios de niños y padres, damos clases en la mañana y en la tarde y de manera presencial solo les damos las clases más importantes como matemáticas, español, ciencias naturales y sociales. Este sacrifico lo hacemos por los niños para que salgan adelante en estas comunidades”.

Los maestros encontraron niños promovidos a segundo grado que no saben leer ni escribir, por ellos y otros casos especiales decidieron estar frente a sus alumnos.

Gregoria Angélica Perdomo, directora municipal de Educación Tomalá

Otros municipios

Autoridades de Educación aclararon que la Secretaría de Estado aún no ha formalizado la apertura de centros educativos; sin embargo, se permite que en casos necesarios los maestros puedan impartir clases en los mismos.

La experiencia de Ocotepeque se ha emulado en municipios de Lempira, como Tomalá, adonde también se hace un esfuerzo debido a que muchos estudiantes presentaron deficiencias de aprendizaje y la cobertura de Internet es escasa.

Desde febrero, en asambleas, los padres de familia en su mayoría con baja escolaridad clamaron a los docentes que impartieran sus clases de manera presencial, y a la fecha todos los centros del municipio abrieron y solo se atiende a grupos de seis niños en 20 centros de básica y ocho de prebásica. Miriam Martínez, maestra de primer grado de la escuela Juan Bautista, de Tomalá, relató que para poder enseñar a leer y escribir a niños de primer grado es necesario estar frente a ellos en salones de clase, siempre y cuando se contribuya con las medidas de bioseguridad y distanciamiento físico.

En Copán también se ha implementado el mismo sistema de impartición de clases para grupos reducidos en municipios como San Agustín y San Jerónimo, adonde se da cobertura a más de 2,107 estudiantes de todos los niveles.

4 claves sobre conectividad e instalaciones:

1- INTERNET.La Secretaría de Educación hizo un convenio para que estudiantes puedan acceder a Internet gratuita que da acceso directo a plataforma Educatrachos.

2- VACUNACIÓN.Se espera que alrededor de 30,000 docentes a nivel nacional sean vacunados en la quinta campaña de vacunación entre Salud y el IHSS.

3- INFRAESTRUCTURA. El Gobierno ejecuta mejoras en la infraestructura de 1,115 centros educativos a nivel nacional. Muchos fueron afectados por las inundaciones de noviembre de 2020.

4- RECURSOS. 5,600 sistemas de agua potable deberán ser instalados en igual número de centros educativos para garantizar las medidas de higiene.

La Prensa