Con todo el estrés producido por el huracán, ¿quién tiene tiempo o deseo de hablar de cosas tan serias como su secuela de destrucción y muerte?
Por esa razón he creído conveniente escribir sin preocupación sobre temas ligeros, pero interesantes.
Por ejemplo: ¿Sabía usted que existen variedades de zompopos que pueden vivir hasta tres años? ¡Claro, eso si no les cae un 'huracán' de insecticida! Pero ¿qué estoy haciendo? Dije que no hablaría del huracán ni nada parecido, pero créame que es difícil.
Alguien me dijo que una cucaracha puede vivir sin su cabeza durante una semana. No lo he comprobado, pero la imagino, caminando la pobre sin dirección, con el estómago picando del hambre, pero sin boca para comer. ¿Ve lo que le dije? ¡De nuevo tengo que mencionar la muerte, aunque sea la de una cucaracha! ¡A ver si puedo, de verdad, salirme del tema!
Lo de la cucaracha no es tan increíble porque hay muchos humanos, especialmente entre los políticos, que viven 70 y más años sin cabeza, o sin intentar usarla, pero, eso sí, con el estómago bien lleno.
Según un reporte, en Londres la principal razón por la que se pierden los teléfonos celulares no es porque se los roban, como aquí, sino porque caen en los inodoros, creo que ese debe ser uno de los lugares favoritos para hablar, ¿no le parece?
El matemático Heratóstenes calculó la circunferencia de la Tierra con asombrosa exactitud, 50.000 kilómetros, sin contar con ningún instrumento de precisión ni nada parecido hace más de tres mil años.
En la llanura de Nazca, Perú, hay unos dibujos enormes llamados geoglifos; están hechos con piedras alineadas sobre la tierra y, sorprendentemente, sólo pueden ser vistos desde gran altura. Estos dibujos, de arañas, monos y colibríes, muy estilizados, fueron hechos mucho antes de la llegada de los españoles y, como no se pueden ver sin volar, nadie tiene una idea convincente de cómo ni para qué fueron hechos. Para mí, éste es uno de los grandes misterios de la antigüedad aún pendientes por resolver.
En cuanto a misterios del presente, aún no entiendo porqué los números de los teléfonos están colocados igual al control remoto del televisor, pero diferente a las calculadoras, ¿por qué?
Pero, para hacer más misterioso el asunto, las calculadoras que los celulares tienen incorporadas sí tienen los números colocados iguales a los del teléfono, ¿por qué?
¿Y por qué los osos polares no se comen a los pingüinos? Sencillo, los pingüinos viven en la Antártica y los osos en el Ártico, no hay forma de que se encuentren.
Parece mentira, he logrado alejar del tema de huracanes, destrucción y muerte, ¡qué bien!
Son sorprendentes todo los pasos que el hombre tuvo que dar para llegar a la primera taza de café. ¿Se imagina? Primero tiene que cortar la fruta en su punto de madurez exacto, secarla, tostar los granos, molerlos hasta convertirlos en polvo y ese polvo pasarlo por agua hervida y, al final, agregarle azúcar. Parece sencillo, pero el proceso para llegar ahí fue bien complicado, ¿no le parece?
La deliciosa fruta llamada kiwi, en realidad no se llama así. Su verdadero nombre es Yung Tao y es originaria de china, pero sucede que un empresario con mucha visión descubrió su potencia y pensó en darle un nombre más sencillo y comercial. Es obvio que su idea funcionó a las mil maravillas.
Lo mismo hicieron los mexicanos, que bautizaron cierta zona turística del Atlántico como la Riviera Maya, obviamente para capitalizar con lo famoso de la Riviera francesa.
Por cierto, la Riviera Maya está en la zona de mayor peligro de huracanes, pero ¿qué estoy haciendo? ¿Verdad que tuve que regresar al tema que quería olvidar?
¡Mejor termino por hoy!